El uso de la Inteligencia Artificial (IA) para realizar el seguimiento de pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) grave empieza a mostrar resultados favorables en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada. La experiencia con Lola, un asistente virtual que contacta periódicamente con los pacientes, ha permitido observar mejoras en el control clínico de algunos de ellos, según confirma Bernardino Alcázar, jefe de la Sección de Neumología de este centro, en Redacción Médica. Uno de los primeros datos observados es que "alrededor del 40 por ciento" de los pacientes "no estaba controlado" al inicio. Además, el equipo prevé completar el análisis del primer año de seguimiento para evaluar la evolución de los pacientes y el impacto de esta tecnología en la organización asistencial.
La iniciativa se apoya en un programa de llamadas telefónicas trimestrales en el que participan alrededor de 400 pacientes. A través de estas conversaciones, Lola recopila información sobre los síntomas, la adherencia al tratamiento y las posibles necesidades de atención, y genera informes y alertas que recibe el equipo de la consulta de EPOC. El proyecto, cuya implantación ya se había dado a conocer, busca facilitar la detección de problemas y adaptar la atención a la situación de cada paciente.
Algunos pacientes mejoran su grado de control
Sobre ese 40 por ciento de pacientes no controlados, el especialista señala que es una cifra provisional. Pero lo que es evidente es que, durante este año de seguimiento, algunos han pasado "de estar no controlados a encontrarse parcialmente controlados".
El especialista subraya que se trata, en general, de pacientes con enfermedad grave y que los criterios para considerar controlada la EPOC son "exigentes". Entre ellos figuran que la disnea no impida realizar las actividades diarias, no necesitar medicación de rescate, no presentar agudizaciones y mantener actividad física.
A partir de estos resultados, el neumólogo considera que la experiencia aporta una primera señal del potencial de la herramienta en el seguimiento de esta enfermedad: "Es la primera vez que vemos que una IA que hace las labores de una enfermera que llama a los pacientes y los tiene vigilados sirve para mejorar el control de pacientes con EPOC".
Las alertas permiten detectar otras necesidades asistenciales
Además de recoger información sobre la evolución respiratoria, el sistema permite identificar situaciones en las que los pacientes necesitan ayuda para resolver cuestiones relacionadas con su atención sanitaria. Los informes que recibe el equipo incluyen alertas sobre quienes no están controlados y avisos cuando una persona necesita que contacten con ella.
Alcázar recuerda el caso de un paciente que había perdido una cita y todavía no tenía una nueva asignada. También menciona el de una mujer que había sufrido un problema de salud grave relacionado con otra patología y no sabía con quién contactar para recibir orientación.
En estos casos, añade, el equipo puede intervenir directamente para ayudar a resolver la situación. Esta información permite que el seguimiento telefónico vaya más allá de la evaluación de los síntomas y contribuya a identificar dificultades que pueden afectar a la continuidad asistencial.
Priorizar la atención de los pacientes que más lo necesitan
Otro de los objetivos es utilizar la información recopilada para organizar mejor las consultas y concentrar los recursos en quienes presentan mayores necesidades clínicas. El seguimiento permite conocer qué pacientes evolucionan favorablemente y cuáles precisan una atención más estrecha.
"Hay muchos pacientes que están bien a lo largo del año y que no tienen problemas con la EPOC", apunta Alcázar. En estos casos, disponer de información sobre su situación puede ayudar a valorar si necesitan acudir con la misma frecuencia a consulta: "Podemos demorarles más la cita y dejar huecos para que los que estén peor puedan venir antes, y no hacerlos venir si no hace falta. Así podemos concentrar la atención de Enfermería y del médico en aquellos pacientes que están dando más problemas".
Ampliar la capacidad asistencial del equipo
Según el neumólogo, mantener un contacto regular con unos 400 pacientes requeriría una dedicación difícil de asumir sin restar tiempo a la consulta. El agente de IA permite sostener ese contacto periódico con toda la cohorte, de modo que los profesionales puedan centrar su tiempo en los pacientes que necesitan una valoración clínica directa.
"La IA es de ayuda, sobre todo en pacientes con enfermedades crónicas, y puede ayudar a los sistemas sanitarios a optimizar mejor los recursos en momentos en los que hay escasez de enfermeros y médicos", sostiene.
El equipo estudiará la coste-efectividad del programa
Una vez completado el primer año de seguimiento, el equipo prevé analizar con mayor detalle la evolución clínica de los pacientes y calcular el coste-efectividad también. "Podemos calcular cuánto hubiera costado tener contratada a una enfermera que fuera llamando uno por uno a todos los pacientes de una forma regular", indica.
El análisis incluirá asimismo a las personas con las que Lola no ha conseguido contactar, con el objetivo de estudiar cómo ha evolucionado este grupo en comparación con quienes sí han seguido el programa. Esta comparación permitirá explorar posibles diferencias, aunque será necesario tener en cuenta las características de cada grupo antes de atribuirlas al seguimiento.
Alcázar apunta que automatizar determinadas tareas puede contribuir a ofrecer un seguimiento más amplio y reservar el tiempo de los profesionales para las intervenciones que requieren una valoración clínica directa. Sin embargo, la posible ventaja económica deberá confirmarse con los datos del programa.
"La IA puede ayudar a los sistemas sanitarios a optimizar mejor los recursos en momentos en los que hay escasez de médicos y enfermeras"
En su opinión, automatizar determinadas tareas puede contribuir a ofrecer un seguimiento más amplio y reservar el tiempo de los profesionales para las intervenciones que requieren una valoración clínica directa. Sin embargo, la posible ventaja económica deberá confirmarse con los datos del programa.
Así, el equipo contempla que la experiencia pueda trasladarse a otros Servicios de Neumología e incluso a la Atención Primaria. Alcázar apunta que ya existen iniciativas de seguimiento mediante herramientas de este tipo en otros ámbitos sanitarios y que la tecnología cuenta con programas dirigidos a pacientes con otras patologías, como la insuficiencia cardíaca.
