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En la antesala de las elecciones del 29 de noviembre, Vox ha vuelto a la carga con su ideario sobre la ‘prioridad nacional’. La formación de Santiago Abascal ha aprovechado su amplia presencia en la política autonómica para tramitar de manera coordinada una iniciativa con la que pretende hacer frente a la “inmigración masiva”, vinculando la asistencia sanitaria con el permiso de residencia.

El partido ha sacado del cajón esta iniciativa, que ya se convirtió en su principal apuesta en las últimas campañas electorales autonómicas, y que quedó plasmada en todos sus acuerdos de investidura. Ahora, tanto en comunidades en las que forma parte activa del gobierno a través de una coalición con el Partido Popular, como en las que se encuentra en la bancada de la oposición, su propuesta ha vuelto a la agenda política de los respectivos parlamentos.

Una de las claves de su reforma pasa por exigir la derogación del Real Decreto sobre el reconocimiento del derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria con cargo a fondos públicos de las personas extranjeras que aprobó el Ministerio de Sanidad este año. De esta manera pretenden vincular el acceso al sistema sanitario a la “residencia legal en España”, a excepción de los casos de emergencia vital o en los que se requieran una atención inmediata.

“Esta medida no solo es injusta porque equipara a los españoles que llevan años y generaciones contribuyendo con su esfuerzo y trabajo a la construcción de nuestro estado del bienestar a personas que acaban de llegar de forma ilegal, sino que, además, universaliza un servicio colapsado de origen y que es material y humanamente incapaz de hacer frente a un incremento exponencial de la presión asistencial”, reza el argumentario del partido de extrema derecha.

Del turismo sanitario a los datos en salud

Paralelamente, se incorporan otras propuestas como frenar el turismo sanitario, mejorar el sistema de financiación de la sanidad o hacer públicos los datos sobre la asistencia que se presta actualmente a las personas migrantes.

La iniciativa se ha registrado paralelamente en buena parte de las comunidades como Navarra, La Rioja, Castilla-La Mancha o Comunidad Valenciana, aunque en algunos casos cuenta con el beneplácito del Partido Popular. Es el caso de Aragón, donde los dos grupos se han puesto de acuerdo para tramitar conjuntamente la proposición no de ley. Si bien el texto no es de carácter vinculante, sí que representa una declaración de intenciones, teniendo en cuenta que ambos gobiernan en coalición.

“Se aprecia cómo durante los últimos años, al marcado abandono institucional, a la infrafinanciación y a la nefasta gestión sanitaria ejercida durante décadas por parte de las respectivas administraciones autonómicas, se han sumado políticas favorecedoras de la inmigración masiva que, en la práctica, han supuesto la estocada definitiva a un sistema al borde del colapso”, reza la PNL conjunta.

También han intentado materializar esta alianza en la Comunidad Valenciana, donde sí que se han topado con más resistencia de sus socios de gobierno. Si bien el Partido Popular apoyó su apuesta por la denominada ‘prioridad nacional’ en el ámbito de las ayudas a la vivienda, dejó que la PNL sobre sanidad decayera al abstenerse. Algo que facilitó que el bloque de la izquierda pudiera tumbarla con los votos a favor del PSOE y de Compromís.

La prioridad nacional llega a las autonomías

La estrategia autonómica de Vox llega en un momento marcado por el adelanto electoral a nivel estatal. La decisión de llamar a las urnas el próximo 29 de noviembre ha disuelto Las Cortes, donde actualmente solo se mantiene la Diputación Permanente. Esta medida impide que la formación de Santiago Abascal pueda debatir sobre los decretos de universalidad aprobados por el Gobierno a lo largo de la legislatura.

Sin embargo, han trasladado el debate a las comunidades autónomas, donde la legislatura continúa en vigor. Hasta la fecha, todos los intentos de Vox por impulsar una prioridad nacional en el ámbito sanitario han fracasado tanto en el Congreso como en el Senado, donde se quedaron aislados.

Ahora, queda por ver cómo se plasman las iniciativas sanitarias en los programas electorales del 29-N. Mientras Vox ha acelerado su concepto de la ‘prioridad nacional’, las formaciones del ala de la izquierda ya han anticipado en sus primeros actos de precampaña que harán una defensa del modelo de sanidad pública universal, lo que anticipa que puede convertirse en uno de los asuntos centrales del debate público.