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El Estatuto Marco se enfrenta a una fase decisiva en su paso por el Congreso de los Diputados. La petición del Foro de la Profesión Médica de crear un grupo interparlamentario para poder pulir el texto ha abierto el primer espacio de esperanza de cara a una desconvocatoria de la huelga indefinida que está prevista para finales de octubre. Sin embargo, no todos los actores sienten que hayan podido contar con el espacio suficiente hasta la fecha para la negociación. Comunidades autónomas de diferentes signos políticos, como Castilla-La Mancha (PSOE) y Castilla y León (PP), lamentan que no se les ha dado voz durante la fase previa de redacción de la ley.

El diagnóstico lo comparten el consejero de Sanidad y Bienestar de Castilla y León, Alejandro Vázquez, y su homólogo de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz. Su debate ha sido el colofón del XV Encuentro Global de Altos Cargos de la Administración Sanitaria que Redacción Médica ha celebrado en Toledo. El evento ha sido posible gracias al auspicio de Fenin y al patrocinio de Abbott, Intuitive, Air Liquide Healthcare, General Electric Healthcare, Incyte, Insulet Pharma y Pfizer.

Jesús Fernández, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha. / Imagen de Pablo Brito

Sanz ha lamentado que el Ministerio de Sanidad no les haya incluido en las negociaciones que ha mantenido a lo largo de la legislatura con los sindicatos del Ámbito y que han permitido diseñar el anteproyecto que ahora se ha remitido al Congreso. “Los responsables de la asistencia sanitaria deberíamos haber estado presentes en ese debate”, ha apostillado.

A su juicio, se debería haber dado un rol protagonista al conjunto de las comunidades autónomas, que atesoran la mayor parte de las competencias sanitarias y que son los artífices de la gestión de los recursos humanos en los servicios de salud, para que en la negociación hubiera un bloque aunado que represente a la administración. “En nuestras mesas sectoriales y en las mesas generales, no ha habido ninguna en la que no haya habido acuerdo y la mayoría por consenso”, ha recordado.

Alejandro Vázquez, consejero de Sanidad y Bienestar Social de Castilla y León. / Imagen de Pablo Brito

Su diagnóstico coincide con el de Vázquez, que ha recordado que durante las sucesivas reuniones del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ya se advirtió a la ministra de Sanidad sobre las consecuencias que tendría la norma en aspectos como la contratación de profesionales, la reorganización de los servicios o la financiación de las medidas. “Hay lugares donde se pueden eliminar las guardias médicas de 24 horas, pero en la inmensa mayoría no”, ha expuesto.

Los dos consejeros ven con buenos ojos la creación del intergrupo parlamentario, que permitirá dar voz a los diferentes actores de la profesión médica en el Congreso, sin embargo, han advertido sobre las limitaciones que tiene no contar también con las comunidades autónomas. “Los parlamentarios, que tienen su papel, tienen aún mayor desconocimiento que los sindicatos a la hora de hablar de las condiciones”, ha apuntado Vázquez. Un discurso casi idéntico al de Sanz: “Es lamentable que los parlamentarios, que no todos son profesionales de la salud y conocen el sistema, vayan a tener opiniones sobre el estatuto que no hemos podido dar las comunidades”.

El impacto de la huelga médica en la sanidad autonómica

El paso del intergrupo es por el momento la mejor apuesta para conseguir desconvocar una huelga médica que en octubre se convertirá en indefinida si no se alcanzan nuevos acuerdos. En ese sentido, tanto en Castilla-La Mancha como en Castilla y León han advertido sobre las consecuencias de un nuevo parón para el conjunto de la sanidad. Las convocatorias del primer tramo del año ya se saldaron con la suspensión de cerca de tres millones de actos médicos en todo el conjunto de la sanidad española.

Ambos han recordado que la huelga se producirá a pesar de los logros alcanzados en buena parte de los territorios donde sí se han podido lograr acuerdos con los sindicatos médicos autonómicos. “La huelga tiene unas condiciones muy malas para los usuarios del sistema sanitario: demoras, tardanzas y ahora tendremos una suspensión masiva de pruebas, intervenciones quirúrgicas y un aumento de las listas de espera”, ha apuntado Vázquez.

Un instante en la mesa de debate durante XV Encuentro Altos Cargos de la Administración Sanitaria. / Imagen de Pablo Brito

El máximo responsable de la sanidad castellanoleonesa ha advertido que los parones de los médicos les han obligado no solo a suspender acciones, sino también a realizar una programación “menos ambiciosa” de las pruebas e intervenciones quirúrgicas para no perjudicar a los pacientes. “Nos ha llevado a la casilla de salida”, ha apuntado Vázquez que considera la nueva convocatoria como un “fracaso del sistema”.

Para Fernández Sanz, más que afectado por la huelga, se ha calificado a sí mismo como “desplazado”. “La huelga es el fracaso de cualquier negociación. No es discutible. Llegar a un fracaso obliga a empezar algo nuevo. También lo hemos propuesto. Pero es algo que se nos niega”, ha concluido.