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El peso de Medicina de Familia en el Sistema Nacional de Salud (SNS) es innegable y, a pesar de ello, los propios especialistas siguen denunciando situaciones en las que se cuestiona su valor y su complejidad asistencial. Unas críticas que suelen venir, además, por parte de sus compañeros de profesión. En esta ocasión, un médico de Familia con 28 años de experiencia, ha denunciado el desprecio que asegura haber recibido por parte de algunos facultativos del ámbito hospitalario y lamenta que se haya extendido entre ellos la idea de que esta especialidad es "inútil".

"Llevo 28 años siendo médico de Atención Primaria. Nunca he recibido mayor desprecio por parte de determinados energúmenos hospitalarios que en este último. Gente que no lleva ni diez años ejerciendo ha comprado el relato de que médico de Familia es igual a inútil. Asco", lamenta en su perfil de X. Su reflexión ha encontrado rápidamente el respaldo de otros especialistas de Familia, que han reivindicado tanto la formación como la capacidad resolutiva que exige trabajar en un centro de salud.

Entre ellos, Iñaki ha tratado de quitar peso a las críticas procedentes de otros niveles asistenciales: "No te lleves mal rato. Lo hacen porque no saben. Porque, como oí una vez a uno de ellos, 'cuanto más me especializo, más me disminuyo'. No saben ni la mitad de lo que sabes tú y no sobrevivirían en tu consulta ni cinco minutos". También Paco, médico de Familia, pone el acento en la experiencia acumulada después de tantos años de profesión. "Debes saber más que de sobra cuál es tu valía", señala antes de recomendar que, si el desprecio al que hace referencia su compañero ha quedado reflejado por escrito, lo traslade a la dirección.

El valor de la Medicina de Familia

Más allá del enfrentamiento entre profesionales, otras reacciones han llevado el debate hacia el reconocimiento de la propia especialidad. "Mientras no se le dé el valor que merece el especialista en Medicina de Familia, la sanidad nunca levantará el vuelo", sostiene un profesional sanitario, que considera que ese reconocimiento debe proceder tanto de los propios médicos como de la sociedad.

En una línea similar, otro usuario reivindica el papel estructural de Atención Primaria dentro del sistema sanitario. "Todo lo que sea potenciar la Atención Primaria sirve para descongestionar la atención hospitalaria. Sois el eje del sistema aunque parezca que todo acaba en el hospital", afirma.

"Todo lo que sea potenciar la Atención Primaria sirve para descongestionar la atención hospitalaria"

En este sentido, una médica de Familia atribuye parte de este problema precisamente al desconocimiento sobre el trabajo que se desarrolla en los centros de salud. "Es terrible la ignorancia y el desconocimiento de nuestra labor", lamenta. A su juicio, una forma de reducir esa distancia sería que los residentes hospitalarios conocieran de primera mano el funcionamiento de este nivel asistencial mediante sus rotaciones por Primaria.

La relación entre Atención Primaria y Hospitalaria

No es la primera vez que las diferencias entre niveles asistenciales provocan un debate entre médicos. Hace unos meses, Redacción Médica recogió una polémica surgida a raíz del informe de un especialista hospitalario que rechazaba una nueva derivación a Nefrología de un paciente de 84 años y pedía a sus compañeros que no insistieran. Las formas utilizadas provocaron las críticas de varios médicos de Familia, que censuraron la manera de dirigirse al profesional que había realizado la derivación: "Hay muchas maneras de contestar a un compañero médico; Demasiados House hay, me parece".

Sin embargo, las reivindicaciones de estos especialistas van más allá de su relación con el hospital y es habitual que también tengan lugar los debates enfocados a la dificultad que implica ejercer Medicina de Familia y la amplitud de conocimientos que requiere su práctica diaria. "Pasar consulta para salir del paso es fácil. Pero ejercer una Medicina de Familia en condiciones, implicándote de verdad con cada paciente y haciendo las cosas como deben hacerse, no es nada fácil", defendía entonces un residente de cuarto año. "Es una de las especialidades más complejas y difíciles si se quiere hacer bien ya que exige responsabilidad, dedicación, necesidad de actualización, capacidad de comunicación, decisión de acompañamiento e implicación continua", apuntaba otro compañero.