Ángela es matrona y está cansada de escuchar que, por el hecho de serlo, hay determinadas cosas que no puede hacer. Tras años de formación y experiencia profesional, considera que todavía existe una visión demasiado limitada sobre las competencias y las posibilidades de desarrollo de estas profesionales de la salud. Una situación que ha querido poner sobre la mesa a través de un vídeo en su cuenta de Instagram (@miprimervinculo), donde reivindica la necesidad de diferenciar entre los límites competenciales y las barreras al desarrollo profesional.
"Estoy hasta los ovarios de escuchar que no puedo, que soy matrona", sentencia Ángela al comienzo del vídeo. Su reflexión parte de una situación que, según explica, se ha encontrado en diferentes momentos de su trayectoria: profesionales formadas que encuentran obstáculos cuando quieren ampliar sus conocimientos o desarrollar nuevas áreas de trabajo, mientras observa cómo otras personas sin la misma cualificación realizan actividades relacionadas con el acompañamiento a mujeres.
Competencias de una matrona
Para Ángela, una de las claves está en conocer realmente qué pueden hacer las matronas. “Antes de decirnos que no a las matronas, aprended cuáles son nuestras competencias, léanlas y entiéndanlas”, reclama.
La matrona defiende que disponer de unas competencias profesionales reconocidas no debería convertirse en una barrera para continuar formándose. "Tenemos mucha formación y podemos seguir formándonos, ampliando conocimientos y desarrollando otros ámbitos profesionales", señala, siempre dentro del marco legal correspondiente.
En este sentido, insiste en que no reivindica que una matrona pueda hacer cualquier cosa, sino que reclama que se diferencie entre aquello que legalmente no corresponde a su profesión y la posibilidad de seguir aprendiendo, evolucionando y adquiriendo nuevas herramientas.
Formación frente a ejercicio sin cualificación
La segunda cuestión que plantea tiene que ver con el control sobre quién realiza determinadas actividades relacionadas con la salud de las mujeres. "Perseguid a quien ejerce sin ninguna titulación, a las que están acompañando a mujeres sin ninguna titulación, y a nosotras dejarnos en paz", señala.
La matrona considera que el debate debería centrarse en garantizar que las actividades que requieren una determinada cualificación sean realizadas por profesionales que cuentan con la formación exigida, en lugar de poner el foco en quienes ya disponen de una titulación sanitaria y buscan continuar desarrollándose.
En este sentido, subraya que "el problema nunca hemos sido nosotras, las que estamos formadas", sino quienes, a su juicio, "van a decidir mirar para otro lado cuando hay alguna persona que no lo está".
"Ser matrona no significa dejar de aprender"
Su mensaje plantea también cómo debe evolucionar una profesión sanitaria en un contexto en el que la formación continua forma parte de la trayectoria profesional. Para Ángela, ser matrona implica conocer y respetar las competencias y los límites legales de la profesión, pero también tener la posibilidad de seguir aprendiendo y evolucionando.
Por eso, pide que antes de poner límites a una matrona se conozca realmente su formación y su marco competencial. "Antes de decirme que no puedo, que alguien se moleste en aprenderse de verdad qué sabemos hacer las matronas", concluye.
La profesional termina su mensaje dirigiéndose a sus compañeras: "Señora matrona, compañera, si algo te indigna tanto como a mí, sigue aquí".
