Tan solo quedan cuatro meses para el examen MIR 2027. Es la recta final para aplicar en los simulacros todos los conocimientos adquiridos y limar cualquier fallo que impida acceder a la especialidad deseada. A pesar de la dificultad de la preparación, hay días que los médicos afrontan el estudio con ganas, mientras que en otros, sentarse en la silla para hincar los codos se siente como una misión casi imposible. De hecho, hay momentos puntuales en los que el agobio y la presión superan al propio aspirante, y puede afectar en su salud mental. "Yo también lloré durante la preparación del examen MIR". Con estas palabras, José Cándido, R2 de Pediatría, abre un melón que, a su juicio, "poco" se visibiliza sobre el periodo de formación.
Este futuro especialista se preparó el examen en Oviedo y lo recuerda como un año "muy bueno". Tenía su rutina de estudio establecida, podía dedicarle tiempo al deporte y, además, conoció a otros compañeros que se convirtieron en amigos. "Me lo pasé muy bien", ha afirmado en un vídeo publicado en su perfil personal de Instagram.
Dificultades de la preparación del examen MIR
Sin embargo, la preparación tiene sus altibajos, y Cándido reconoce que también hubo días malos de agobio. Lo que pasa, añade, es que se suelen visibilizar menos. "Me acuerdo de un día, hace dos años, que estaba en la biblioteca haciendo un simulacro y empecé a fallar muchas preguntas seguidas", ha indicado. Salió de allí llorando y llamó a su hermano buscando consuelo. "Le dije que sentía que no sabía nada", ha lamentado.
Eso fue solo un momento puntual, aunque le sirvió para cambiar su forma de ver la preparación. "Desde ese momento quité todas las gráficas y baremos que me comparaban con el resto de estudiantes de la academia", ha detallado. Sentía que ya tenía suficiente con compararse consigo mismo como para hacerlo con el resto de aspirantes. Al final, solo le iba a provocar sentimientos negativos y le iba a afectar negativamente en su preparación.
Han pasado dos años desde aquellos días malos y Cándido está satisfecho con todo lo que hizo hasta llegar al punto en el que se encuentra. Es por eso que ha publicado este vídeo. Para recordar a los aspirantes que en las redes sociales "solo" se comparten los días buenos, pero que en un periodo tan largo como la preparación para el examen MIR, también se atraviesan malos momentos. "Si te pasa, que sepas que no estás solo. Date una vuelta, llama y habla con alguien y suelta cómo te sientes. Y si tienes que parar, hazlo. Respira y relativiza. Mañana será otro día", ha terminado.
