Preparar el MIR no consiste solo en estudiar muchas horas, sino también en saber dónde invertir el tiempo. Y, en este sentido, Amanda, médica y futura MIR, propone identificar las asignaturas "más rentables" para darles una mayor prioridad durante la preparación. "Si dominamos estas asignaturas vamos a poder responder un mayor número de preguntas el día del examen con mayor facilidad", explica en un post de Instagram. La idea no es dejar de estudiar el resto del temario, sino dedicar algo más de tiempo aquellas que, según subraya, pueden convertirse en un mayor "colchón de preguntas".
Las asignaturas "más rentables"
En este sentido, Amanda destaca especialmente Cardiología, Digestivo, Endocrino, Neumología, Medicina Preventiva y Neurología, como aquellas materias que presentan mayor número de preguntas en el examen. En Cardiología, por ejemplo, recomienda dominar conceptos de fisiología, patología, exploración y tratamiento. En el caso de Neumología, trabajar bien las patologías respiratorias, la insuficiencia respiratoria y el manejo de las situaciones clínicas más frecuentes. Digestivo, aunque afirma que es una asignatura especialmente extensa, "también puede resultar muy rentable".
A estas asignaturas, la futura MIR señala que se pueden sumar otras áreas "con buen rendimiento", como es el caso de Infecciosas, Farmacología, Reumatología, Dermatología, Ginecología y Obstetricia y Pediatría. En cuanto a la primera, detalla que resulta especialmente útil conocer los tratamientos, mecanismos de acción, efectos adversos y criterios diagnósticos más importantes. En Dermatología o Reumatología, Amanda considera que "aprender a reconocer patrones clínicos puede facilitar la resolución de preguntas".
La recomendación, no obstante, no es abandonar las demás asignaturas. "No quiere decir que las otras no las vayamos a estudiar", aclara Amanda. Se trata de establecer prioridades y dar un poco más de tiempo a aquellas que pueden aportar un mayor número de aciertos.
¿Cómo estudiar para sacarles el máximo rendimiento?
Una vez identificadas las asignaturas prioritarias, Amanda apunta a que el siguiente paso es trabajar con un método activo. Para ello recomienda "fichas de señales y tratamientos, mapas conceptuales y preguntas tipo test por tema" como las mejores herramientas para consolidar los conocimientos y comprobar qué se ha aprendido realmente.
Los casos clínicos también tienen un papel importante. Como señala en el post, practicar con casos reales o simulados "ayuda a integrar diagnóstico y terapéutica, especialmente en Cardiología y Neumología". De esta manera, el estudio no se limita a memorizar conceptos, sino que permite aprender a aplicarlos ante una situación clínica.
Otra estrategia que destaca es priorizar guías y protocolos. Por ejemplo, apunta a que en asignaturas como Infecciosas, Digestivo u Obstetricia, conocer los criterios de actuación puede facilitar y acelerar la respuesta durante el examen. A esto se suma el trabajo específico con los medicamentos: "Memorizar mecanismos y efectos adversos de los fármacos más usados es altamente rentable", añade Amanda.
Adaptar la estrategia al tiempo y al objetivo
La planificación también debe adaptarse a la situación de cada estudiante. Si uno tiene poco tiempo, Amanda recomienda priorizar Farmacología, Cardiología, Respiratorio y Digestivo. Por otro lado, la médica señala que quienes cuentan con una base clínica sólida pueden añadir Neurología e Infecciosas para "intentar marcar la diferencia en bloques más complejos".
Si tu objetivo es subir nota rápidamente, una de las claves para la médica está en "concentrar los repasos en patologías con mayor aparición histórica y en los tipos de preguntas que suelen repetir formato". Además, Amanda insiste en la importancia de "analizar exámenes anteriores" para identificar patrones de pregunta por asignatura y ajustar el plan de estudio. También añade cómo los test cronometrados y los simulacros ayudan, a su vez, a acostumbrarse al ritmo y al formato del MIR.
Frente a la cantidad de temario para el MIR, Amanda subraya que lo fundamental es "no dispersarse", resumiéndolo con esta idea: "Mejor dominar pocas asignaturas que intentar abarcar todo superficialmente".
