Para algunos estudiantes de Medicina, la duración de la carrera es "exagerada" y abogan por sintetizar su contenido y llegar cuanto antes a la preparación del examen MIR. Aunque reducirla sea un debate recurrente en el plano académico, a día de hoy no es una posibilidad que esté sobre la mesa para hacerla realidad, y si los futuros médicos quieren agilizar su formación, deben optar por otras vías. Algo que no siempre es posible. Hay factores externos que lo dificultan, como compaginar el trabajo con los estudios o tener responsabilidades más allá de las aulas. Sin embargo, hay casos, como el de Irene Piñatel, que han conseguido organizarse para terminar Medicina en tan solo cinco años.
Conviene recordar que el caso de Peñatel, aunque no es aislado, tampoco es habitual. Ella cursó un año y medio de la carrera de Ciencias y Tecnología de los Alimentos y terminó el ciclo superior de Dietética. Esto le ayudó a que, una vez entrara en Medicina, le convalidasen tres asignaturas troncales y seis créditos de optativas. "Aunque eso no cubría ni un cuatrimestre entero", ha reconocido en un vídeo publicado en su perfil de Instagram.
Al comenzar el primer año, se matriculó de 60 créditos, que son los recomendados para cualquier alumno. Los que le quedaban del primer año tras las convalidaciones, más algunos de segundo. Después de avanzar a segundo, dio un paso más allá y optó por probar a coger 66 créditos, tanto de segundo curso como de tercero. "Al llegar a mi tercer año, seguí ampliando las asignaturas y cogí 72, es decir, las que me quedaban de tercero y la mayoría de las materias de cuarto", ha explicado.
Terminar la carrera de Medicina en cinco años
Este último año, que era su cuarto año en la facultad, eligió todas las asignaturas de quinto y tres materias que le quedaban del curso anterior. Por tanto, cuando vuelva en septiembre, que será su quinto año, tendrá todas las asignaturas teóricas de la carrera aprobadas, excepto tres que se ha dejado para cursarlas de manera "más tranquila y mejor".
Con este vídeo, Peñatel quiere demostrar que, con esfuerzo y constancia, terminar la carrera de Medicina en menos años se puede conseguir. Eso sí, dejando claro que cada estudiante tiene unas circunstancias personales únicas y que no siempre se lo pueden permitir.
