Un estudio en el Hospital Clínic de Barcelona avala su uso para mejorar la seguridad en la alimentación de prematuros

El análisis bioquímico de la nutrición parenteral pediátrica evita errores


30 oct. 2018 16:30H
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Profesionales del Hospital Clínic de Barcelona han publicado un estudio donde se valora el potencial del análisis bioquímico de la nutrición parenteral en recién nacidos prematuros.

El trabajo ha sido publicado en la versión on-line de la revista Farmacia Hospitalaria y parte del mismo recibió el tercer premio a la mejor comunicación presentado en el 21 Congreso de la Asociación Europea de Farmacia Hospitalaria (EAHP).

La complejidad de la mezcla y la fragilidad del recién nacido prematuro que la elaboración de nutriciones parenterales para ellos sea un proceso crítico “que requiere revisión continua para garantizar la seguridad”.


El análisis bioquímico, poco habitual


Sin embargo, el coste o la dificultad de integrarlo en la rutina diaria hacen que el análisis bioquímico –que “puede aportar un gran valor añadido al proceso, al asegurar la correcta composición de ingredientes críticos”– no sea una opción habitual.

El estudio, liderado por Carlota Salazar-Santander, farmacéutica del Clínic, demuestra que “es factible implementar el control bioquímico de todas las bolsas elaboradas a un coste realmente asequible, gracias a la colaboración interdisciplinar entre el laboratorio de Urgencias y el Servicio de Farmacia”.


De los 58 resultados fuera de rango, hubo 34 que los neonatólogos juzgaron sin repercusión clínica


Aunque en los últimos años se ha mejorado la trazabilidad y seguridad del proceso gracias a la introducción de sistemas semiautomatizados, su implantación en prematuros es complicada ya que se manejan volúmenes inferiores a 1 ml en la mayoría de componentes.

El análisis bioquímico de la composición de las nutriciones parenterales aseguraría “la correcta composición de ingredientes críticos como la glucosa o algunos electrolitos potencialmente peligrosos”.


25 céntimos de euro por cada determinación


En el estudio, el laboratorio de Urgencias (“que ya está habituado a trabajar con tiempos de respuesta cortos” por lo que permite tener unos resultados rápidos) y el Servicio de Farmacia colaboraron para detectar errores en la elaboración de nutriciones para recién nacidos de menos de 1,5 kg de peso.

Los ingredientes que se midieron fueron glucosa, sodio, potasio, magnesio y calcio, y se consensuaron con los neonatólogos los márgenes de error clínicamente aceptables para componente. 

Se analizaron un total de 1.734 bolsas correspondientes a 218 neonatos. Los resultados tardaron una media de 55 minutos en estar listos, a un coste de 25 céntimos de euro cada determinación.


Errores potencialmente peligrosos


Se encontraron 58 resultados fuera del rango de aceptación (el 3,3 por ciento) para la glucosa, el calcio y el potasio. En 34 de estos casos la desviación estuvo ligeramente por encima de la determinación y los neonatólogos consideraron que no tendría ninguna repercusión clínica.

Del resto, solo 7 se identificaron como errores en la preparación potencialmente peligrosos: 3 relacionados con la concentración de calcio, 3 con la de potasio y 1 con la de glucosa. Se desecharon las bolsas y se procedió a la repetición de las mismas.

Los autores del estudio consideran que “los datos presentados, en cuanto a disminución del riesgo del proceso y errores evitados, avalan los beneficios de la intervención”. Por ello concluyen que este método es “eficiente y reproducible” para evitar que posibles errores en la preparación lleguen al paciente.
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