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"Con la salud pública no se ganan votos, pero en las crisis se pierden gobiernos”. Son palabras de José María de Torres, exdirector general de Salud Pública en Andalucía, quien sabe de primera mano lo que es enfrentarse a una situación de emergencia sanitaria. El ahora presidente del Colegio de Veterinarios de Córdoba trabajaba en la Junta cuando se produjo el brote de listeriosis de Sevilla achacado a la empresa Magrudis. Apenas unos meses después irrumpió el Covid-19. “Pero después de todo aquello, seguimos cada uno por nuestro lado y todavía ni siquiera se ha puesto en funcionamiento la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP) -lamenta-. No hemos aprendido nada y vendrán más virus”.

En declaraciones a Redacción Médica, De Torres advierte de esa falta de interacción institucional a nivel estatal para mantener bajo vigilancia amenazas de salud pública. Ejemplo de ello, subraya, es el retraso en el impulso de la Agencia de Salud Pública. “Cinco años después, seguimos sin tener nada”, sentencia. En este sentido, advierte de que la vigilancia es la única herramienta eficaz para "detectar posibles enfermedades emergentes".

La listeriosis como ensayo general

El presidente de los veterinarios de Córdoba considera, no obstante, que a nivel autonómico sí se han dado pasos en firme para mejorar la vigilancia epidemiológica. En el caso de Andalucía, celebra que la comunidad logró “anticiparse” en los primeros compases del Covid-19, algo que vincula directaente con el brote de listeriosis provocado por la carne mechada de Magrudis.

"Con la salud pública no se ganan votos, pero en las crisis se pierden gobiernos"

"Con la listeria creamos un primer comité de expertos en el que se sentaron los que más sabían del tema: médicos, políticos, veterinarios, biólogos… Y por eos, antes del 10 de marzo, cuando nos confinaron (por el covid), Andalucía ya tenía su comité de expertos porque habíamos vivido la listeriosis -celebra-. Fuimos por delante”.

Destaca De Torres que, durante la crisis de la listeria, Andalucía logró cambiar el protocolo de tratamiento en mujeres embarazadas, convirtiéndose en pionera a nivel mundial, y registró el "menor porcentaje de mortalidad de la historia" en un brote de estas características.

El peso político de la prevención

Asegura de Torres que aquel comité multidisciplinar de la listeriosis resultó ser una herramienta indispensable de salud pública en el territorio. Y no tardó demasiado en demostrarse: cuando el coronavirus obligó a paralizar el país, la comunidad ya contaba con una estructura consolidada. "Antes del 10 de marzo que nos confinaron, Andalucía ya tenía su comité de expertos. Andalucía fue por delante", asevera.

A pesar de las lecciones extraídas a nivel autonómico, de Torres lamenta que la Salud Pública siga siendo la gran olvidada en la agenda política nacional, históricamente "metida en un cajón". “Pasamos la listeria, el covid, el virus del Nilo… y más cosas, y resulta que seguimos cada uno por su lado -lamenta-. Es importante reforzar la vigilancia, la prevención y el control de posibles enfermedades emergentes, porque vendrán más virus”.