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Sumergida de lleno en el debate sobre la reforma de la normativa de medicamentos para animales y la supuesta ‘inflexibilidad’ de la misma, la Veterinaria española ‘busca’ fuera de su frontera modelos más permisivos que puedan, sin embargo, mantener el control sobre las resistencias antimicrobianas. Uno de los modelos que más gustan es el alemán, aunque desde el Consejo General de Colegios Veterinarios de España (Colvet) ponen matices a una hipotética implantación del mismo.

Cabe recordar sindicatos y el propio Consejo de Veterinarios han exteriorizado públicamente sus reticencias sobre la futura normativa que regula la prescripción, dispensación y uso de medicamentos (la reforma del real decreto 666/2023). Las quejas apuntan a una sobrecarga burocrática ejemplificada en la plataforma Presvet y a una pérdida de autonomía clínica que, al restringir la cesión de medicamentos en la clínica, obliga a los dueños de mascotas a acudir a las farmacias comunitarias.

El sistema Hausapotheke

Desde la Organización Colegial Veterinaria apuntan que países como Alemania o Francia demuestran que es posible garantizar un control riguroso de los fármacos, especialmente de los antibióticos, sin penalizar la atención clínica ni sobrecargar administrativamente a los profesionales.

El modelo alemán se asienta sobre pilares como el llamado ‘Hausapotheke’, que blinda el derecho de los veterinarios para vender y dispensar medicamentos directamente en su consulta. La legislación alemana permite que el profesional facilite el tratamiento a los animales que él mismo ha examinado y diagnosticado, de forma que se inicie de forma inmediata sin depender de los tiempos de encargo o del stock de una farmacia de medicamentos humanos.

En el país germano se considera que la entrega del medicamento es parte del acto clínico. El veterinario asegura que el animal recibe exactamente el fármaco prescrito y en el momento, lo que según la OCV evita retrasos logísticos o posibles sustituciones de medicamentos en la farmacia.

Eso sí, la organización que abandera Gonzalo Moreno del Val incide en que el debate en España no se centra en estos momentos en vender (lo que conlleva lucro) sino en el acto de la cesión para garantizar la continuidad de los tratamientos para animales.

EcoAntibio francés

Las fuentes consultadas por Redacción Médica ponen de relieve también las bondades de la normativa francesa, que reconoce a los veterinarios como ayants droit otorgándoles el derecho de prescribir y dispensar medicación a sus propios pacientes. Uno de los grandes éxitos del sistema galo es el plan "EcoAntibio", mediante el cual se ha logrado reducir significativamente el uso de antibióticos veterinarios en la última década. Lo consiguieron sin necesidad de ‘desacoplar’ la receta de la venta, priorizando la colaboración y las buenas prácticas por encima de la burocracia. El Estado francés concluyó que obligar al propietario a acudir a una farmacia ponía en riesgo el bienestar animal debido a los retrasos o abandonos del tratamiento.