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La Organización Colegial Veterinaria (OCV) ha exteriorizado públicamente su rechazo hacia las restricciones que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Veterinarios (Aemps) aboga por incluir en el apartado sobre la cesión de fármacos para animales. La organización que dirige Gonzalo Moreno del Val considera “muy difícil de entender” este planteamiento que, denuncia, compromete la continuidad de los tratamientos hasta el final de los mismos. Y avanza consecuencias: primero, se elevará esta cuestión “al máximo nivel del Ministerio de Sanidad” en busca de aclaraciones; pero además, ha anunciado que no participará en la inminente jornada sobre la disponibilidad de antimicrobianos veterinarios organizada por la propia Aemps.

Tal y como avanzó Redacción Médica el pasado septiembre, durante la tramitación de la reforma del real decreto 666/2023 (sobre prescripción, indicación y uso de fármacos veterinarios) la organización adscrita al Ministerio de Sanidad expuso sus dudas sobre el alcance de la cesión de medicamentos, que es el acto mediante el que el veterinario, sin que se produzca lucro, entrega directamente al dueño de un animal una medicación para iniciar o continuar con un tratamiento en caso de necesidad. La Aemps abogó por limitar el alcance de esta herramienta, de forma que no se pueda alterar en ningún caso la integridad del acondicionamiento primario (el blíster).

Tras las informaciones publicadas por este periódico, la OCV anunció su decisión de consultar directamente tanto a la Aemps como al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los dos entes implicados en la reforma del real decreto 666/2023, para que aclararan en qué punto se encontraba la tramitación.

“Las respuestas han sido recibidas durante estos últimos días y confirman que existe una diferencia relevante de criterio en torno al alcance de la cesión -ha informado la OCV en un comunicado interno-. En concreto, la Aemps nos ha confirmado que su propuesta mantiene la posibilidad de ceder medicamentos, pero establece que en ningún caso podrá alterarse la integridad del acondicionamiento primario, limitando la entrega de unidades a formatos autorizados para dispensación fraccionada o al formato original de menor tamaño que coincida con las necesidades del tratamiento. Para tratamientos crónicos o prolongados, plantea además un máximo de medicación equivalente a dos semanas por acto clínico”.

Recalca la organización veterinaria que esta decisión “se sitúa en el ámbito de las competencias de ordenación farmacéutica correspondientes al Ministerio de Sanidad y, por tanto, a la Aemps”, que bajo su punto de vista “reduce el alcance de las mejoras que se habían incorporado tras meses de trabajo y diálogo” con el sector.

'No' a la jornada sobre antimicrobianos

Dado que la convocatoria electoral del 29 de noviembre “supone el cierre de la actividad parlamentaria de esta legislatura”, presumiblemente estas cuestiones quedarán pendientes para la próxima legislatura. “Por este motivo, trasladaremos estas reivindicaciones a los distintos partidos políticos en las próximas semanas para seguir trabajando en ellas desde el inicio”, ha anunciado la OCV.

“Además, consideramos necesario aclarar esta situación -ha añadido-. Por ello, vamos a elevar esta cuestión al máximo nivel del Ministerio de Sanidad, también como representante de uno de los cuatro principales partidos, trasladando que el resultado final debe responder efectivamente a los problemas que motivaron la revisión de la norma y permitirnos a los veterinarios poder garantizar, con todas las garantías sanitarias, el acceso y la continuidad de los tratamientos”.

Finalmente, la organización veterinaria ha decidido no participar en la jornada sobre disponibilidad de antimicrobianos veterinarios y alternativas a su uso organizada por la Aemps el próximo 15 de octubre. “Entendemos difícil dotar de validez institucional a un encuentro precisamente sobre disponibilidad y acceso a medicamentos cuando la propia entidad promotora está manteniendo un criterio que dificulta avances destinados a mejorar la continuidad de los tratamientos, reducir sobrantes y favorecer un uso más prudente de los antimicrobianos -enfatiza-. La interlocución técnica e institucional continuará, pero entendemos que debe hacerlo por los canales adecuados para tratar de resolver esta cuestión”.