Publicada
Actualizada

La Consejería de Salud de Melilla ha detectado el segundo caso de rabia de este 2026 en un perro que presentaba infestación de pulgas y garrapatas y se encontraba en un “deficiente estado de salud”. “Tras su captura, el animal murió el miércoles”, ha informado el departamento que dirige Randa Mohamed, que insta a personarse en las dependencias del centro de salud Alfonso XIII.

En un comunicado, la Consejería ha informado de que el animal es un perro mestizo que fue capturado el pasado sábado, 26 de septiembre, en la calle de García Margallo. “De tamaño mediano y pelaje negro, fue visto en las inmediaciones de Beni Enzar ese mismo día, y presentaba una infestación de pulgas y garrapatas, delgado y un estado deficiente de salud”, ha añadido.

Se trata del segundo caso de rabia confirmado en Melilla este 2026. Del primero se informó el pasado junio: un perro mestizo (de pelaje negro y fuego similar a un pastor alemán) que entró a la carrera desde la frontera de Marruecos.

El Servicio de Recogida de Animales pudo capturar al perro y lo trasladó al Centro de Acogida, donde empezó a manifestar síntomas de la enfermedad y falleció al día siguiente. Tras hacer un test de antígenos, se confirmó el caso de rabia en el Centro Nacional de Microbiología.

Protección frente a la rabia

La rabia es una zoonosis vírica que afecta al sistema nervioso central de los mamíferos, incluido el ser humano, y que es mortal “si no se trata con urgencia”, advierte la Organización Colegial Veterinaria (OCV) en el Día Mundial de la Lucha contra esta enfermedad que cada año se cobra la vida de 59.000 personas en todo el mundo.

En un comunicado, la OCV recuerda que la vacunación representa un elemento básico de los planes de salud contra las enfermedades infecciosas y de los planes de respuesta rápida para prevenir su propagación de las mismas, ya que no solo permite mejorar la salud y el bienestar de los animales, sino que la vacunación canina evita los casos de rabia en humanos.

Al margen de la vacunación, la OCV señala otras cinco herramientas de protección:

  • Comprobar que el microchip y los datos del registro sean correctos.
  • Conservar actualizados el pasaporte y la documentación sanitaria.
  • No introducir ni adoptar animales procedentes de otros países sin garantías sanitarias.
  • Acudir al veterinario ante cualquier duda o antes de viajar.