Aunque aún quedan incógnitas por despejar acerca del virus Shamonda dada la falta de precedentes en España, las primeras evidencias invitan a la calma en el sector veterinario y ganadero. En primer lugar, porque no es zoonótico (es decir, que no se transmite a seres humanos). Tampoco parece que se pueda contagiar entre los propios animales ni les causa la muerte. Se trata, afirma Santiago Sánchez-Apellániz, presidente del Consejo Andaluz de Veterinarios (CACV), de un patógeno “de tercera línea”. Eso sí, no por ello hay que subestimarlo, matiza el mandatario, que avanza a Redacción Médica que ya trabaja, de la mano de la Junta de Andalucía, en un protocolo para el abordaje de la enfermedad, que ya se ha detectado en granjas de las provincias de Córdoba y Toledo.
Concretamente, en siete explotaciones de ganado bovino, según ha podido confirmar el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete. La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos informó de que los animales han presentado “una sintomatología similar a la observada en otros países, con fiebre, diarrea y disminución de la producción láctea”. Además, se están analizando nuevas sospechas clínicas en otras regiones de España.
En declaraciones a Redacción Médica, Sánchez-Apellániz augura que la enfermedad podría estar “ampliamente distribuida” en Andalucía y otros puntos de España. “Estamos haciendo un protocolo (con la Junta autonómica) y se está comprobando en cada provincia si hay animales enfermos o no”.
Subraya el dirigente andaluz que actualmente no hay vacuna para esta enfermedad, aunque reitera que “no es especialmente grave”. Los ganaderos pueden detectar que la producción baja y síntomas como diarrea. Y, aunque la morbilidad puede ser muy elevada, llegando a afectar hasta al 100 por ciento de la explotación, la mayoría de los ejemplares adultos se recuperan. Por otro lado, hasta el momento no se ha observado una mortalidad atribuible directamente al virus.
“Lo idóneo es que los ganaderos, si ven estos síntomas, es que se pongan en contacto con su veterinario y si este lo estima conveniente que haga la notificación”, destaca.
Un virus provocado por la picadura de mosquito
Este virus pertenece al género Orthobunyavirus y se transmite principalmente por la picadura de mosquitos del género Culicoide. Es decir, los mismos que causan también la propagación de patologías como la Lengua Azul, la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica o la Peste Equina Africana. No existen evidencias de que sea una zoonosis; es decir, que pueda transmitirse a humanos.
El virus Shamonda fue detectado por primera vez en Nigeria a mediados de la década de 1960 y hasta 2026 se había notificado de forma esporádica en distintas regiones de África occidental, oriental y meridional, así como en Japón. Este mismo verano ha sido identificado por primera vez en Europa Central una variante denominada Shamonda-Europe.
