Publicada

La Organización Colegial Veterinaria (OCV) ha pedido públicamente a los ministerios de Sanidad y de Agricultura que “aclaren” cuál es la “situación real” de la tramitación de la modificación del decreto 666/2023, el mismo que regula la prescripción, indicación y uso de los medicamentos para animales. Este movimiento de la organización que dirige Gonzalo Moreno del Val viene motivado por las recientes informaciones publicadas por Redacción Médica acerca de las ‘dudas’ competenciales de la reforma, así como de la falta de consenso en torno a algunas reivindicaciones que el estamento veterinario considera cruciales.

“Tras las últimas informaciones conocidas sobre la modificación del Real Decreto 666/2023, que apuntan a cambios relevantes en el régimen de cesión de medicamentos respecto a las propuestas manejadas durante la tramitación, la Organización Colegial Veterinaria considera imprescindible que las administraciones implicadas aclaren cuál es la situación real y qué solución se está planteando”, clama en un comunicado la OCV, que se hace eco de una noticia publicada por este periódico el pasado viernes sobre los últimos cambios en el apartado sobre la ‘cesión’ de fármacos.

El malestar veterinario procede, concretamente, de la omisión de las referencias a asegurar la continuidad del tratamiento hasta finalizar el mismo en el apartado sobre la cesión de medicamentos (sin ánimo de lucro), lo que podría derivar en la interrupción de la terapia, aunque fuentes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) aseguraron que no se vetará esta posibilidad “en determinadas circunstancias”.

El asunto de la cesión de medicamentos viene recogido en el artículo 2 de este texto de modificación del real decreto 666/2023 que se encuentra en su última fase de tramitación. Según pudo saber Redacción Médica, hubo discrepancias entre ambos ministerios respecto a la posibilidad de facilitar al responsable del animal únicamente las unidades necesarias para completar la pauta prescrita debido a las limitaciones vinculadas al acondicionamiento primario.

Fuentes del sector destacan que, en la práctica, la omisión obligaría a adquirir envases completos en las farmacias aun cuando el tratamiento requiera una cantidad inferior, generando medicamentos sobrantes y, en el caso de los antibióticos, un escenario “poco coherente con los objetivos de uso prudente y de lucha frente a resistencias microbianas”.

Agricultura insiste en que la regulación depende de Sanidad

En su comunicado, hecho público este lunes, la OCV advierte de que “después de meses de trabajo, de las rondas de reuniones con las organizaciones del sector veterinario para el proceso de revisión de la norma, de un mandato legal que emplazaba a ambas administraciones a revisar conjuntamente esta regulación, y de los propios trabajos desarrollados en la Subcomisión del Congreso, resulta esencial conocer los motivos de este supuesto retroceso”.

“Esta necesidad es aún mayor cuando en la propia información publicada hace unos días la AEMPS ha señalado que las competencias en materia de ordenación farmacéutica veterinaria corresponden en exclusiva al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cuestión que no parece estar sustentada por la legislación española”, añade.

Desde la OCV “se están solicitando formalmente explicaciones a los departamentos competentes para conocer el alcance de estos cambios y los criterios que los justifican”. No obstante, el Ministerio de Agricultura insiste en que la regulación de los medicamentos veterinarios “son competencia de Sanidad”.