La Universidad de Zaragoza cuenta con un nuevo catedrático de Sanidad Animal. Raúl Carlos Mainar ha alcanzado la máxima categoría académica tras una trayectoria ligada a la investigación y la docencia en el ámbito de la producción animal, con especial atención a las enfermedades animales y su impacto sobre la salud pública. Un reconocimiento que, según explica, entiende como el resultado de un trabajo colectivo y que afronta con el objetivo de seguir impulsando la investigación y la formación de nuevas generaciones de veterinarios.
En un momento en el que el enfoque One Health cobra cada vez más relevancia y la sanidad animal adquiere un papel estratégico para prevenir riesgos sanitarios, Mainar considera que la universidad tiene la responsabilidad de preparar a los futuros profesionales para responder a desafíos como las zoonosis, la resistencia a los antimicrobianos o las infecciones emergentes. En esta entrevista con Redacción Médica, el nuevo catedrático reflexiona sobre los retos de la profesión, la necesidad de reforzar la transferencia de conocimiento y el reconocimiento que merece la veterinaria dentro de la salud pública.
Alcanzar una cátedra supone uno de los mayores reconocimientos de la carrera universitaria. ¿Qué significa este nombramiento desde el punto de vista personal y profesional, y qué le gustaría que definiera esta nueva etapa?
Alcanzar una cátedra supone un importante reconocimiento a la trayectoria profesional y, de manera especial, a la labor investigadora desarrollada a lo largo de los años. Desde el punto de vista personal, lo recibo con satisfacción y agradecimiento, pero también como el resultado de un trabajo colectivo, porque detrás de este logro están todas las personas con las que he tenido la oportunidad de colaborar.
Este nombramiento me permite interpretar que hemos venido haciendo las cosas razonablemente bien y reafirma mi compromiso con el camino recorrido. Me gustaría que esta nueva etapa estuviera definida por la continuidad, la responsabilidad y el deseo de seguir contribuyendo a la investigación, a la docencia y a la formación de nuevos profesionales, sin perder la ilusión ni la capacidad de aprender.
Su carrera ha estado muy ligada a la investigación en enfermedades animales con impacto en la salud pública. ¿Cuáles considera que serán los grandes retos científicos de la Sanidad Animal durante la próxima década y qué papel debe desempeñar la universidad para afrontarlos?
Son muchos los retos a los que se enfrenta la salud pública. No obstante, en el ámbito de la producción animal, que es en el que desarrollo mi actividad profesional, destacaría las zoonosis, la resistencia a los antimicrobianos y las infecciones emergentes.
La prevención de estos problemas será una de las piedras angulares de la investigación en este campo. También es fundamental transmitir su importancia a los estudiantes desde la universidad y lograr que la sociedad, a través de instituciones públicas y privadas, financie la investigación en esta área.
Desde el punto de vista económico, estas cuestiones no suelen generar beneficios directos para las empresas, por lo que rara vez se consideran prioritarias. Además, en muchos casos, las compañías prefieren no investigar determinados problemas por temor a que los resultados puedan volverse en su contra.
"Debemos fomentar en el alumnado el interés por el mundo rural y los animales de producción"
La formación veterinaria evoluciona al mismo ritmo que lo hacen las amenazas sanitarias y las nuevas tecnologías. ¿Qué competencias cree que deberían adquirir hoy los estudiantes de Veterinaria para responder a las necesidades del sector dentro de diez años?
Las ciencias veterinarias se han caracterizado tradicionalmente por abarcar un amplio conjunto de conocimientos relacionados con la sanidad animal, la producción ganadera, la seguridad alimentaria y la tecnología de los alimentos. El alumnado no debería perder esta visión global, que actualmente se ve amenazada por el interés mayoritario en desarrollar su actividad profesional en un ámbito muy concreto: la clínica de pequeños animales.
Es necesario fomentar de nuevo el interés por el mundo rural, los animales de producción y las relaciones que se establecen entre estos, el medio ambiente y el ser humano. En definitiva, hay que reforzar el concepto de 'Una Sola Salud', del que tanto se habla en la actualidad.
Asimismo, es fundamental concienciar sobre la importancia del bienestar animal, no solo porque constituye una responsabilidad inherente a la profesión veterinaria, sino también porque la sociedad demanda cada vez una mayor atención a esta cuestión.
Compatibilizar investigación, transferencia de conocimiento y docencia es uno de los grandes desafíos del profesorado universitario. Como nuevo catedrático, ¿qué prioridades se marca para fortalecer esa conexión entre la universidad y el ejercicio profesional veterinario?
Cuando se desarrolla investigación aplicada, como es mi caso, no basta con publicar los resultados en revistas científicas internacionales de impacto. Son todavía pocos los veterinarios de campo que consultan estas publicaciones, aunque su número va en aumento. Por ello, es fundamental trasladar el conocimiento generado al ámbito profesional.
En nuestro sector existen diversos medios para hacerlo, como los congresos nacionales de veterinaria o las revistas de divulgación especializadas. Aunque estas publicaciones no siempre aportan el mismo reconocimiento académico, permiten mantener una relación estrecha con quienes son los principales beneficiarios de nuestra investigación.
Creo que debemos continuar avanzando en esta línea. Asimismo, la creación, por parte de las facultades de Veterinaria, de una revista destinada a difundir los resultados de las investigaciones que realizamos podría contribuir a reforzar esta conexión en nuestro país.
En un contexto en el que la Sanidad Animal está cada vez más vinculada a la salud humana, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, ¿cree que la sociedad es plenamente consciente del papel que desempeñan los veterinarios? ¿Qué mensaje le gustaría trasladar tanto a los futuros profesionales como a las administraciones?
Es evidente que la sociedad todavía no es plenamente consciente del papel que desempeñan los veterinarios. Si preguntáramos a la población general, probablemente la mayoría respondería que nuestra función consiste únicamente en curar animales. También persiste la idea de que, por el hecho de ser veterinarios, debemos conocer y tratar por igual a todas las especies, algo que no se corresponde con la realidad de una profesión cada vez más especializada.
La frase atribuida a Louis Pasteur, "La medicina cura al ser humano; la medicina veterinaria cura a la humanidad", sigue estando más vigente que nunca. Sin embargo, continúa siendo poco conocida la labor del veterinario en la protección del conjunto de la sociedad: prevenir enfermedades mediante su vigilancia y control en los animales, garantizar la seguridad de los alimentos que consumimos y contribuir a la protección de la salud ambiental.
A los futuros profesionales les trasladaría la importancia de mantener una visión amplia de la profesión y de ser conscientes de su responsabilidad en la protección de la salud pública. A las administraciones les pediría un mayor reconocimiento de esta labor, acompañado de recursos suficientes y de una presencia más destacada de los veterinarios en el diseño y la aplicación de las políticas de salud, seguridad alimentaria y sostenibilidad.
