La formación en Veterinaria debe reformarse. Así lo dicta la Directiva Delegada 2025/1223 de la Comisión Europea, por la que se actualizan los requisitos mínimos que han de cumplir los profesionales para ejercer en el ámbito de la salud animal. Una normativa que se traspone a la legislación española vía el Real Decreto 325/2026, en el que también se incluye la modificación de los criterios formativos de Enfermería, Farmacia y Odontología. Sin embargo, la clave para su aplicación se ubica en la Orden ECI/333/2008, norma que establece las competencias que deben adquirir los estudiantes del grado veterinario durante el periodo universitario. Su modernización es uno de los próximos objetivos de las universidades que imparten dicha titulación, que más que cambios en sus contenidos, abogan por alterar su estructura.
"Ha llegado el momento de actualizar la Orden", ha comentado la presidenta de la Conferencia de Decanos y Decanas de Facultades de Veterinaria de España (CDVE), Consuelo Serres, a Redacción Médica. Un texto que determina la forma y las temáticas abordadas en la instrucción de la citada disciplina, actualmente fundamentada en unos estudios configurados en 300 créditos ECTS y divididos en cinco grandes módulos: formación básica común; ciencias clínicas y sanidad animal; producción animal; higiene, tecnología y seguridad alimentaria; y prácticas tuteladas y trabajo fin de grado.
Más allá de la normativa marcada por Bruselas, la evolución de la profesión y la aparición de nuevos retos sanitarios y sociales obligan a la renovación de los conceptos que tienen que asimilar los alumnos para garantizar la calidad y seguridad de su futuro ejercicio laboral. El enfoque 'One Health', la sostenibilidad, el bienestar animal, la salud pública, la digitalización o las nuevas herramientas diagnósticas deben ganar peso en los planes de estudio de las facultades que ofertan el título veterinario.
Cambios en el grado en Veterinaria
Por ello, la CDVE ha elaborado una propuesta de actualización que adapta la titulación alas exigencias europeas y los avances del colectivo veterinario. "Esta servirá de base para la futura modificación de la Orden", ha apuntado Serres. Un planteamiento que pasa más por la reorganización e integración de las competencias que definen el ejercicio profesional que por la inclusión de múltiples asignaturas nuevas.
En este sentido, su máxima representante y decana de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid ha puntualizado que todas las instituciones académicas "han ido incorporando de forma progresiva la innovación científica y las nuevas demandas de la profesión" desde 2008, año en el que se aprobó la vigente Orden ECI. "Un buen ejemplo es el enfoque 'One Health', que hoy está presente de forma transversal en asignaturas de Ciencias Clínicas y Sanidad Animal, Producción Animal e Higiene, Tecnología y Seguridad Alimentaria", ha explicado. Lo mismo ocurre en la formación práctica, donde seguridad alimentaria y salud pública "han ganado peso".
"Las nuevas competencias se han incorporado en una estructura pensada hace casi 20 años y con los mismos 300 créditos ECTS"
A pesar de todo, la presidenta de la CDVE ha enumerado una serie de competencias que se deben reforzar en el grado. Se trata de bienestar, protección y comportamiento animal; sostenibilidad de los sistemas ganaderos, acuícolas y alimentarios; bioseguridad, investigación de brotes, certificación sanitaria y gestión de emergencias; uso responsable de los medicamentos veterinarios y lucha frente a la resistencia a los antimicrobianos; evaluación y tratamiento del dolor, la anestesia, la analgesia, la cirugía aséptica y la eutanasia; legislación europea y nacional; digitalización, gestión de datos y nuevas tecnologías; comunicación, trabajo interdisciplinar y liderazgo profesional; gestión de empresas y servicios veterinarios; y formación en fauna silvestre, animales de experimentación y especies emergentes.
Una nueva estructura para los estudios veterinarios
La presidenta de la CDVE ha resaltado que los principales problemas del grado se encuentran en su esqueleto. Bajo su punto de vista, la actual arquitectura de los estudios de Veterinaria no permite la correcta integración de las nuevas competencias o la disposición de tiempo para reforzar la formación práctica. "Pese a que se han incorporado nuevos aspectos formativos, estos lo han hecho en una estructura pensada hace casi 20 años y con los mismos 300 créditos ECTS", ha lamentado.
Es más, la responsable del grado ha indicado que la integración de "una formación clínica de calidad, con rotatorios obligatorios y un volumen creciente de contenidos científicos y tecnológicos" resulta cada vez "más difícil" dentro del actual número de créditos. Motivo por el que desde CDVE demandan la ampliación del grado de cinco a seis cursos. "No se trata de una consecuencia automática de la nueva Directiva, sino una respuesta académica al incremento continuado de competencias, el peso de la formación práctica y la necesidad de armonizar la formación española con la europea", ha asegurado.
La agregación de un año académico más favorecerá el desarrollo de rotatorios clínicos de mayor duración y la inclusión progresiva de nuevas competencias. Además, contribuirá a homogeneizar los planes de estudio en España y facilitará la convalidación, la movilidad internacional y los programas de intercambio. "Si queremos que los veterinarios españoles tengan el mismo nivel que los formados en las principales facultades europeas, esta es la opción más coherente", ha sentenciado Serres.
