¿Qué hacer con los sofocos de la menopausia?
Ahora que los parches de estrógenos no se recomiendan en la mayoría de las mujeres que alcanzan la menopausia, el tratamiento de los sofocos requiere un manejo personalizado. En general depende de la intensidad de los síntomas, muy variables de unas mujeres a otras.
Cuando son importantes, se puede recomendar el uso de estrógenos, de moduladores selectivos de los receptores estrogénicos y antidepresivos.
La combinación de estrógenos a dosis bajas y un modulador selectivo de los receptores estrogénicos llamado bazedoxifeno, reduce los sofocos a la vez que previene el desarrollo de osteoporosis. Está indicado únicamente en las mujeres que mantienen el útero.
La paroxetina, un antidepresivo, ha demostrado ser eficaz para reducir la intensidad de los sofocos. Se utiliza a dosis más bajas de las utilizadas para tratar la depresión. Su mecanismo de acción es desconocido pero los efectos adversos pueden ser importantes, por lo que debe valorarse adecuadamente el riesgo-beneficio.
El ospemifeno se ha aprobado para mujeres con dispareunia (dolor con las relaciones sexuales) derivada de la atrofia vaginal y vulvar asociada con la menopausia. Permite una relación sexual menos dolorosa y más placentera. Se trata de una pastilla que debe tomarse una vez al día. Sin embargo, puede empeorar los sofocos.
