Para una localidad con poco más de un centenar de habitantes censados, el cierre de la farmacia local puede ser un auténtico drama. Además de dispensar medicamentos, estos establecimientos se convierten en el principal -y en muchos casos el único- punto de referencia sanitaria para la población con una labor que va más allá de lo sanitario para desempeñar una valiosa función social. Este es el caso del municipio de Puertomingalvo (Teruel), donde su ayuntamiento ha promovido una atractiva iniciativa para mantener la actividad en el único establecimiento del pueblo.
Ante la marcha de la actual titular de la farmacia, su alcalde, Manuel Zafón, se ha propuesto evitar a toda costa el cierre y ha decidido ofrecer el local y una vivienda de forma gratuita para quien quiera tomar las riendas de este centro. "Lo que no queremos es que se cierre el servicio porque la población es mayor y, salvo cuando vienen sus familiares en verano, están solos", apunta en declaraciones a Redacción Médica. Zafón reconoce que el cierre del local sería un verdadero "problema" para la localidad, por ser el profesional sanitario de referencia y accesible para sus habitantes. "Cuando tienes un catarro o un dolor, muchas veces es la persona indicada que te dice 'tómate esto y si no mejora ve a consulta', es como nuestro segundo médico", ilustra el regidor.
Para evitar la pérdida que supondría para la localidad, el ayuntamiento ha decidido actuar "con margen de tiempo" antes de que la actual farmacéutica abandone la localidad la próxima primavera. Por el momento, según afirma Zafón ya han contactado varios interesados, aunque ninguno se ha decidido a dar el paso de momento. El alcalde subraya que la vivienda que ofrece se encuentra "en perfecto estado" y cuenta con dos habitaciones, capaz de acoger a una pareja o familia dispuesta. Como atractivos del pueblo, apunta que Puertomingalvo ofrece tranquilidad y naturaleza, además de "mucha vida" en verano. No en vano, advierte que la vida en el pequeño municipio de Teruel no es apta para cualquiera: "No tiene nada que ver con las ciudades, aquí el punto de reunión es el bar. Si no estás dispuesto a ir ahí de tertulia se te cae el techo encima", apunta sin perder el sentido del humor.
El problema de la España vaciada: "Cada vez perdemos más servicios"
La localidad solo cuenta con un médico itinerante que apenas está disponible en la localidad unas horas un único día en la semana. La alternativa es desplazarse al centro de salud de la localidad vecina de Mosqueruela, algo que para la población mayor resulta bastante complicado. En el caso de la farmacia ocurriría lo mismo, pues los habitantes no podrían desplazarse a adquirir sus medicamentos porque no tienen vehículo en la mayoría de los casos. "Hace 20 años teníamos un médico en el pueblo y te atendía a la hora que fuera", rememora con añoranza.
A este respecto, lamenta que "cada vez perdemos más servicios". De esta forma entiende que se genera un círculo vicioso que dificulta arraigar a la población en la localidad: "Si no hay farmacia, ni médico ni escuela cada vez la gente se va más". Su problemática es un mal endémico en el entorno rural en España, con una tendencia demográfica que tiende a la concentración poblacional en las grandes ciudades en detrimento de los pueblos más pequeños como Puertomingalvo. Por este motivo, Zafón reclama una implicación decidida a la Administración con la España vaciada y argumenta en contraposición que estos pueblos ejercen como el "escape de la España saturada". "Los fines de semana los pueblos se llenan de gente que busca desahogarse del estrés de la semana. Y eso solo será posible mientras los pueblos tengamos servicios (9:45) y la gente se queda a vivir en los pueblos", señala el turolense.
En el caso de la farmacia, el político apunta que la solución debería pasar por fomentar los incentivos y subvenciones a estos establecimientos en pueblos como el suyo para garantizar la rentabilidad del negocio.
