La secretaria general del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Raquel Martínez, formalizó este pasado 16 de octubre su ingreso en la Academia de Farmacia de Castilla y León con un diagnóstico rotundo sobre el modelo de salud. Durante su acto de toma de posesión en Salamanca, la nueva académica reclamó una mayor integración de los boticarios en los equipos de Atención Primaria para dar una respuesta efectiva a la elevada tasa de envejecimiento y polimedicación que soporta el país.
Sensor sanitario España sostiene una estructura organizativa fundamentada en su proximidad al ciudadano mediante 22.382 establecimientos y más de 55.000 profesionales colegiados. Esta red atiende a 2,3 millones de personas a diario y funciona como un termómetro exacto de la realidad social. La farmacéutica soriana argumenta que esta capilaridad convierte a la profesión en una herramienta clínica imprescindible frente a la actual saturación de los ambulatorios. "La transformación de los sistemas exige una Farmacia capaz de contribuir a mejorar los resultados en salud y la sostenibilidad", matiza la también vicepresidenta de la Federación Internacional Farmacéutica.
Reto demográfico
Este despliegue cobra una importancia estratégica en las áreas más castigadas por la pérdida de habitantes, dado que casi 4.500 boticas operan en municipios inferiores a los 5.000 residentes y garantizan la prestación a seis millones de personas. Martínez detalla que programas autonómicos como MEGARA, centrado en vigilar los tratamientos de enfermos dependientes, o las 'Escuelas Rurales de Salud' ejemplifican la influencia directa de estos especialistas sobre las poblaciones vulnerables. El mantenimiento de estas intervenciones requiere un respaldo normativo y presupuestario por parte de la administración pública. Al respecto, la secretaria general recuerda el convenio a tres bandas suscrito en La Rioja, donde el Ejecutivo autonómico financia los servicios comunitarios en los pueblos pequeños para fijar población y asegurar la viabilidad económica de las instalaciones.
Salud comunitaria
La evolución hacia esta faceta asistencial trasciende la estricta entrega de envases a través del mostrador. El colectivo desarrolla en la actualidad más de 200 iniciativas protocolizadas que abarcan desde los cribados preventivos hasta la educación en hábitos de vida. Un caso técnico destacable radica en el proyecto JunTOS, una estrategia conjunta entre especialistas comunitarios y hospitalarios diseñada para supervisar la adherencia a la medicación en los receptores de órganos sólidos. Estas intervenciones directas corrigen errores de dosificación, evitan problemas derivados de los fármacos y minimizan los ingresos clínicos posteriores.
Esta metodología sitúa a España en los estándares de calidad fijados por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, la consolidación definitiva del formato choca a menudo con las barreras administrativas que separan a las distintas comunidades autónomas. Martínez lamenta la actual fragmentación del sistema y exige modelos de financiación homogéneos que reconozcan el trabajo del profesional y garanticen la equidad del enfermo, independientemente de su lugar de residencia. "Tenemos ante nosotros nuevas oportunidades de desarrollo; aprovecharlas nos permitirá reforzar nuestro papel en la Atención Primaria", sentencia la ponente para zanjar una jornada enfocada en reivindicar el peso de la profesión en la supervivencia del Estado del bienestar.
