Un estudio publicado en la Revista Española de Salud Pública defiende que los países europeos en los que la vacunación farmacéutica está autorizada poseen tasas de inmunización contra la gripe superiores a los países en los que solo se realiza vacunación ambulatoria. En concreto, señala que en España en la campaña 2023-2024 el porcentaje de vacunación fue del 59,67 por ciento mientras que en otros países de su entorno en los que los farmacéuticos sí vacunan, como Portugal y Reino Unido, la tasa de cobertura se elevó hasta el 72,1 y 77,8 por ciento respectivamente.
El estudio, elaborado por la estudiante de doctorado de la Universidad de Alcalá María Dolores Fernández Otero, el catedrático del área de Fisiología de la misma universidad Francisco Javier de Lucio y la profesora asociada de la Universidad Francisco de Vitoria Noelia Tejedor, indica que esto ha provocado que España esté más de 15 puntos por debajo de la tasa de vacunación en mayores de 65 años que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esto, según los autores del estudio, es "especialmente grave" ya que en los últimos años, se estima que entre el 70 y el 85 por ciento de las muertes relacionadas con la gripe estacional se han producido en personas de 65 años o más, y entre el 50 y el 70 por ciento de las hospitalizaciones relacionadas con la gripe estacional se han producido en este grupo de edad.
Por su parte, los estudios de los Centros Europeos para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que entre 15.000 y 70.000 personas mueren prematuramente cada año en la Unión Europea por causas relacionadas con la gripe. Además, las pérdidas económicas debidas a las bajas médicas también son relevantes y en Suiza se ha calculado que una cobertura del 50 por ciento de la población en edad laboral supondría un ahorro cercano a los 21,4 millones de euros.
NO SOLO LA GRIPE
El estudio también explica que un número creciente de países de la Unión Europea (UE) está facilitando el aumento de la cobertura vacunal mediante la incorporación de las farmacias comunitarias a las actividades de vacunación. Desde que en 2007 se autorizara por primera vez en Portugal la vacunación farmacéutica, el porcentaje de países que han seguido su ejemplo ha ido aumentando de forma constante, hasta alcanzar 15 países en la actualidad (el 56% de los países de la Unión Europea).
Entre los distintos países existen diferencias y mientras que hay países en los que solo se vacuna frente a la gripe y el covid-19, otros como Francia y Portugal incluyen vacunas como el neumococo, el VPH y la Hepatitis A y B.
"La vacunación es una de las intervenciones de Salud Pública más eficaces contra varias enfermedades transmisibles, y sus beneficios se extienden indirectamente a varias enfermedades crónicas. En conjunto, se puede prevenir más de treinta enfermedades infecciosas potencialmente mortales, reduciendo de forma notable los costes sanitarios. Sin embargo, debido a que las tasas de cobertura vacunal no son óptimas, en la mayoría de los países europeos no se están consiguiendo todas las ventajas sanitarias y los ahorros económicos que podrían derivarse de la correcta implementación de esta medida sanitaria preventiva", advierten los autores del estudio que señalan varias trabas como la inadecuación de los calendarios vacunales, las barreras de accesibilidad a los servicios sanitarios y la provisión insuficiente de información adaptada a las necesidades y circunstancias de cada persona, especialmente en colectivos con mayor indecisión vacunal.
Asimismo, el estudio señala que la vacunación farmacéutica se enmarca en la tendencia creciente en Europa de ampliar las competencias de este colectivo en el marco de los servicios profesionales farmacéuticos asistenciales. Esto incluye programas como el cribado de cáncer colorrectal, las pruebas rápidas de VIH o de COVID, los sistemas personalizados de dosificación y el programa de revisión del uso de la medicación, los programas de mantenimiento con metadona y de intercambio de jeringuillas -que podrían reducir la transmisión del VIH y la hepatitis C- o la indicación farmacéutica para dolencias menores, como tos, dismenorrea o estreñimiento, lo que podría reducir la congestión de la Atención Primaria y generar un ahorro superior a cien millones de euros.
Por ello los autores del estudio consideran que "no hay razones objetivas" que expliquen por qué en España no se ha planteado por parte de las autoridades sanitarias la posibilidad de incorporar a los farmacéuticos a los programas de vacunación y señalan que esto solo se explica por la combinación de inercias organizativas, restricciones competenciales y ausencia de un marco institucional que integre de forma efectiva a la farmacia comunitaria en los circuitos asistenciales. "Parece adecuado, pues, iniciar a nivel nacional un debate centrado en hacer realidad esta posibilidad basándose fundamentalmente en criterios científicos y técnicos", sentencia el estudio.
