Varios países europeos tienen dificultades para reemplazar a sus enfermeras porque se jubilan, emigran o abandonan la profesión. Así se desprende de una nueva investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) basada en los datos notificados por 18 países de la Unión Europea (UE) entre 2015 y 2025. Como parte del proyecto Nursing Action, financiado por la UE, los análisis proporcionan a los países orientación y evidencia sobre cómo garantizar una plantilla de enfermería bien dotada de recursos y respaldada.
Los resultados muestran que alrededor de la mitad de los países encuestados podrían no estar formando suficientes graduados en Enfermería para reemplazar a quienes se jubilan, emigran o dejan la profesión por otros motivos. En aquellos lugares donde persisten casos de escasez importantes, se requiere que al menos ocho nuevos graduados se incorporen al mercado laboral cada año por cada 100 enfermeros en activo para garantizar que la fuerza laboral nacional de Enfermería siga siendo sostenible.
Esto reviste especial importancia para los países europeos, donde en promedio el 23 por ciento de los enfermeros en ejercicio en la actualidad tienen 55 años o más, lo que aumenta la urgencia de los esfuerzos por renovar la plantilla. La migración también sigue configurando la dinámica de la fuerza laboral en toda la Región Europea de la OMS, con varios países dependiendo en gran medida de profesionales formados en el extranjero.
Investigación de la formación en Enfermería
Para comprender mejor cómo los países forman y retienen a los futuros profesionales de enfermería, la OMS hizo un seguimiento del proceso de educación en Enfermería en 18 países, desde la solicitud de plaza hasta la graduación y la incorporación a la profesión. A pesar de que la mayoría de los países participantes conocen el número de graduados anuales, muchos encontraron dificultades para hallar toda la información necesaria para comprender las tendencias vitales a lo largo de todo el proceso formativo.
Los resultados sugieren que, aunque varios países están en vías de garantizar la sostenibilidad de su personal de Enfermería a largo plazo, muchos otros podrían enfrentarse a problemas para renovar sus plantillas con vistas al futuro.
De media, hay 4,1 nuevos graduados en enfermería cada año por cada 100 enfermeros en activo, aunque existe una variación de hasta 11 veces entre los distintos países. Asimismo, destaca que los países han aumentado las plazas de formación en Enfermería durante la última década; sin embargo, existen grandes variaciones (de hasta 15 veces) entre los países analizados.
Además, el número de solicitantes para los cursos de educación en Enfermería varía ampliamente entre los países del proyecto Nursing Action, y un tercio de ellos cuenta con más de 100 solicitantes por cada 100.000 habitantes. No obstante, es importante destacar que el interés por los estudios de Enfermería entre los jóvenes está disminuyendo en términos generales.
Por otro lado, la no finalización de los estudios de Enfermería dentro del plazo previsto varía sustancialmente, del 4 por ciento al 43 por ciento. Esto demuestra que existen pérdidas o retrasos significativos a lo largo del proceso educativo, lo que reduce la oferta real de fuerza laboral.
