La guía de indicación enfermera para medicamentos dedicados al tratamiento de infecciones del tracto urinario inferior no complicadas en mujer adulta seguirá suspendida. Así lo ha determinado la Audiencia Nacional tras desestimar el recurso presentado por la Abogacía del Estado, con el que pretendía volver a activar la aplicación de dicho documento. No hay que olvidar que este instrumento legal se encuentra inmerso en un proceso judicial, después de que la Organización Médica Colegial (OMC) llevase la norma por la vía contencioso-administrativa.
Fuentes de la citada institución facultativa han indicado a Redacción Médica que el tribunal ha notificado este jueves la desestimación del recurso del departamento gubernamental. En concreto, la Audiencia Nacional aporta tres motivos en los que se sustenta esta decisión. En primer lugar, señala que "el auto impugnado no anticipa la decisión que sobre el fondo del asunto pueda dictarse", sino que se limita a decir que la legislación vigente atribuye la competencia prescriptora a los médicos y "que lo han venido haciendo de manera satisfactoria", según datos objetivos y constatables.
Por otro lado, resta importancia a la acreditación de los posibles perjuicios por la suspensión cautelar de la normativa, al centrarse en una hipotética afección a la salud y sin presentar prueba de la Administración. Asimismo, el organismo judicial puntualiza que el menoscabo planteado no es "tangible" para los intereses generales, más allá de la afirmación que el auto puede tensar los servicios de Urgencias, para lo que la Audiencia Nacional apunta que este problema debe resolverse por otras vías.
Bloqueo de la indicación enfermera
De esta forma, la mencionada guía de indicación seguirá bloqueada en términos de implantación y aplicación. No hay que olvidar que esta fue suspendida de forma cautelar en enero de este mismo año, a petición de la OMC, al menos hasta la resolución del proceso judicial en torno a ella.
La entidad médica resaltó en su momento que las enfermeras, pese a su papel esencial en la atención de pacientes, no están acreditadas para la prescripción de medicamentos, actualmente en manos de titulados en Medicina, Odontología y Podología. Por ello, considera que esta guía puede "poner en riesgo la seguridad de los usuarios del sistema sanitario", al no contar con las egresadas en Enfermería con la capacitación suficiente para la asunción de la citada competencia. Una valoración con la que no coincide el Consejo General de Enfermería (CGE), que aboga por la ampliación de esta función al gremio que representa, al valorar que este sí que tiene la formación suficiente para la indicación, uso y autorización de fármacos.
La batalla entre ambas profesiones en relación a esta competencia prescriptora continúa. En el caso de la guía de indicación para infecciones urinarias, habrá que aguardar a la sentencia final de los tribunales sobre su continuidad en el plano sanitario. De momento, existen diez instrumentos de esta clase para distintos medicamentos, única vía para que estas profesionales trabajen con fármacos. Planteamiento que podría cambiar con la aprobación de la Ley del Medicamento, en la que se les otorga dicha función, junto a los fisioterapeutas.
