Crudo escenario el que se vivió en el Hospital de Can Misses (Eivissa) la noche del 18 de marzo de 2025. Una paciente ingresada en la Unidad de Hospitalización Breve de Salud Mental de la institución sanitaria ibicenca resultó víctima de violación por un hombre que se hallaba en la misma área. Tras la realización de juicio, la Audiencia Provincial de las Islas Baleares ha acordado el internamiento del agresor en un centro penitenciario psiquiátrico durante un máximo de diez años, seguidos de cinco años de libertad vigilada.
Esta es la conclusión del tribunal tras aceptar la Fiscalía la aplicación de un eximente completo de responsabilidad criminal por la alteración psíquica que padecía el paciente acusado durante el suceso, al estar diagnosticado de esquizofrenia. En un principio, la acusación demandaba 14 años de prisión por un delito de agresión sexual con acceso vaginal, agravado por la vulnerabilidad de la víctima.
Además, la sentencia conlleva una indemnización de 30.200 euros para la víctima, a raíz de los daños morales y las lesiones físicas sufridas. El Servei de Salut de les Illes Balears (Ib-Salut) aceptó encargarse del pago, al no contar el procesado con los recursos suficientes para asumir dicha responsabilidad.
No hay que olvidar que la sentencia también ha señalado la ausencia de medidas de seguridad en el centro hospitalario, pese a los indicios de poder producirse un caso de este tipo. A su vez, ha resaltado que nadie advirtió el acercamiento del agresor a su víctima por la noche, aunque el hospital cuente con cámaras y personal sanitario en la división asistencial en la que sucedieron los hechos. Por esta razón, se reclamaba la responsabilidad civil del servicio autonómico.
Noche de pesadilla
El suceso aconteció el 18 de marzo del año anterior. La Unidad de Hospitalización Breve de Salud Mental acogía a una mujer de 59 años, ingresada hacía seis días y con evolución favorable. En esta misma área también se ubicaba un hombre que durante la jornada había mostrado una conducta "alterada e invasiva con otros pacientes". Es más, llegó a entrar en habitaciones que no eran la suya y ducharse en una de ellas.
Precisamente, una de las estancias fue la de la mencionada mujer. El acusado se acercó a ella de forma invasiva a las 18:29, lo que hizo que el personal sanitario lo condujese a su habitación y obligase a permanecer en ella. La paciente afirmó haberse sentido molesta y solicitó un cambio de localización para no dormir sola.
Según la Fiscalía, al caer la noche, el agresor volvió a la habitación de la paciente. La mujer había recibido una medicación sedante, situación que aprovechó para aproximarse a ella y penetrarla vaginalmente. Pese a todo, se despertó y empezó a negarse. Sin embargo, el hombre "la giró y la agredió también por vía anal". La violación derivó en cuatro excoriaciones en la región vulvar anterior, además de damnificar su salud mental.
Refuerzo de las medidas de seguridad en el hospital
Este caso viene sucedido de otro de similares características ocurrido la madrugada del 11 de mayo de 2026. Entonces, un hombre accedió de manera ilícita al Hospital de Can Misses y agredió sexualmente a una paciente en estado terminal. Este fue detenido por la Policía Nacional y puesto a disposición judicial.
A raíz de este hecho, el centro sanitario ha fortalecido sus medidas de seguridad. Entre estas, la implantación de un nuevo sistema de acceso mediante tarjeta identificativa en las entradas para personal y abastecimiento y el adelanto del cierre de la puerta principal a las 22:00.
