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La Oficina Europea de Policía (Europol) ha incorporado a su lista de los fugitivos más buscados de Europa a la falsa médica gallega Andrea Sánchez Antelo. Se trata de una decisión que vuelve a situar en primer plano uno de los casos de intrusismo profesional más mediáticos registrados en el ámbito sanitario español en los últimos años. La mujer, reclamada por las autoridades españolas tras no comparecer ante la Justicia, llegó a ejercer como facultativa sin contar con la titulación necesaria y a atender pacientes en diferentes centros sanitarios y sociosanitarios.

En la ficha difundida por la red Europe's Most Wanted, gestionada por los equipos nacionales de búsqueda de fugitivos (Enfast) con el apoyo de Europol, Sánchez Antelo figura como una persona buscada por fraude y por no haberse presentado ante el tribunal que debía juzgarla. La alerta se extiende además a varios países europeos, entre ellos Francia, Portugal, Bélgica y Alemania, con el objetivo de facilitar su localización y detención.

Un caso que puso en jaque los controles sanitarios

El caso tuvo un fuerte impacto en el sector sanitario por la facilidad con la que la acusada logró hacerse pasar por médica durante años. Según la investigación, utilizó documentación presuntamente falsificada para simular una formación universitaria y una colegiación inexistentes, lo que le permitió acceder a distintos entornos asistenciales y desempeñar funciones reservadas exclusivamente a profesionales sanitarios titulados.

Las pesquisas policiales sostienen que la falsa facultativa llegó a trabajar en residencias de mayores, una mutua e incluso en servicios relacionados con la asistencia sanitaria, donde atendió a pacientes y expidió recetas oficiales. Entre los episodios investigados figura también la administración de un tratamiento inyectable a una paciente y la utilización de un talonario oficial de recetas del Servicio Gallego de Salud (Sergas), obtenido presuntamente tras falsificar su documentación académica y profesional.

La investigación reveló que la acusada consiguió superar distintos controles administrativos antes de que los colegios profesionales y las autoridades sanitarias detectaran las irregularidades, lo que derivó en varias investigaciones por intrusismo profesional, falsedad documental y delitos contra la salud pública.

La inclusión de Sánchez Antelo en la plataforma de Europol supone un paso más en su búsqueda internacional. La organización recuerda que la información publicada en la web procede de las autoridades nacionales y que cualquier ciudadano puede aportar datos sobre el paradero de los fugitivos mediante un sistema confidencial, que remite directamente los avisos a las unidades policiales responsables del caso.

Más allá de la dimensión judicial, el episodio volvió a abrir el debate en el ámbito sanitario sobre la importancia de reforzar los mecanismos de comprobación de títulos, colegiaciones y acreditaciones profesionales para evitar casos de intrusismo que puedan comprometer la seguridad de los pacientes. La suplantación de profesionales sanitarios constituye uno de los supuestos más graves de intrusismo, al afectar directamente a la calidad asistencial y a la confianza de los ciudadanos en el sistema de salud.