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Las aulas de Medicina españolas han vuelto a batir su récord de estudiantes y encadenan ocho años de crecimiento consecutivo. Ante las recurrentes demandas de falta de profesionales en los centros sanitarios y la importante remesa de jubilaciones que se están produciendo en la profesión, la respuesta de las administraciones se ha centrado en el aumento de las plazas de formación tanto en universidades como en el MIR. Aunque contar con una nueva hornada de refuerzos pueda parecer efectivo ante este escenario, a largo plazo se presenta como un arma de doble filo.

Dado el elevado tiempo que invierte un médico en su formación -no menos de diez años contando la residencia-, el cálculo de la necesidad de profesionales no puede hacerse con los ojos del presente, sino anticipándose a las necesidades futuras. En este sentido, diversos informes y entidades vienen advirtiendo que el relevo generacional en la profesión médica se está acercando a un punto de inflexión tras acercarse a un pico de jubilaciones y, ante el crecimiento continuado de plazas formativas, podría terminar dando lugar a un crecimiento del paro entre los profesionales en la próxima década.

Esta es una inquietud que comparten desde la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina de España (Cndfme), como también han analizado en sucesivos informes. En declaraciones a Redacción Médica, su presidente, Antonio Compañ, apunta que "si bien es cierta la necesidad de médicos de determinadas especialidades y en determinados lugares", para resolverlo es imprescindible una planificación a largo plazo y equilibrada.

Compañ se remonta a los años de la crisis del 2008 como punto de partida del déficit de especialistas en la medicina pública. Sin embargo, la respuesta de la Administración por aumentar el número de estudiantes no comenzó a llegar hasta años después, dando lugar a una tendencia creciente que a día de hoy se sigue manteniendo. Aquí es donde el presidente de la Cndfme encuentra el punto crítico, pues el aumento de las plazas que se efectúe hoy, no dará sus frutos hasta dentro de unos años.

El relevo generacional se está acercando a su punto álgido en estos años con un elevado volumen de jubilaciones entre los médicos de la generación de los baby boomers. Sin embargo, Compañ advierte: "Los cálculos apuntan que empezarán a bajar dentro de dos o tres años". De este modo, el creciente número de estudiantes puede encontrarse ante un mercado laboral incapaz de absorber la oferta de profesionales, algo a juicio de algunas voces del sector, podría redundar en una mayor precariedad en la profesión. En otras palabras, pan para hoy y hambre para mañana.

Retener a los profesionales ya formados

El presidente de los decanos pone el foco en otra cuestión al margen del mero número de futuros profesionales: sus condiciones laborales. Compañ sostiene que las actuales condiciones de trabajo en la sanidad pública hacen que muchos "miren con envidia" a sus compañeros de la privada o que ejercen en otros países.

Compañ insta así a las administraciones sanitarias a "mirar otros aspectos" además del número bruto de titulados disponibles. En este sentido, ejemplifica las tasas de abandono entre los residentes que, o bien no acaban la especialidad o no se quedan en las plazas que les ofrecen, como un desagüe por el que se escapa el talento médico. "Si yo fuera el Estado me preguntaría por qué ocurre", añade a este respecto.

Para hacer tangible este fenómeno, el doctor hace hincapié en la necesidad de contar con un registro adecuado de los especialistas existentes, a fin de poder adecuar la planificación de la provisión de plazas formativas a las necesidades reales del sistema. En este sentido, subraya que la apuesta por crear más plazas no puede contemplarse como "la única solución" y apuesta por revisar las condiciones laborales para hacerlas más atractivas.

El boom de las universidades privadas: “A largo plazo puede influir en el tipo de estudiante”

La creciente cifra de estudiantes de Medicina también hace constatar otro fenómeno: el crecimiento de las facultades privadas. A este respecto, Compañ reconoce que el progresivo aumento del peso de los alumnos de centros privados "puede tener influencia en el tipo de estudiantes que accedan a la medicina a largo plazo". Asimismo, reconoce que la proliferación de estudios privados de Medicina puede plantear un problema de acceso por razón económica, al ser unos centros a los que no toda la población puede acceder.

Ante este panorama, para el presidente de los decanos lo fundamental es que se garantice que la calidad de la formación sea la misma. "El Estado tiene que velar por que las condiciones de estas universidades sean de la misma calidad que las públicas, que para eso existe la Agencia Nacional de Calidad", detalla al hilo.

Con los últimos datos del Ministerio de Universidades sobre los estudiantes de Medicina, el reto para el sistema es plantear un modelo formativo que vele por la calidad y equidad en la formación, al mismo tiempo que por el equilibrio entre las necesidades del futuro mercado laboral y del sistema sanitario.