A.C.V.
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Vivanta ha entrado en concurso de acreedores. La quiebra de la red de clínicas odontológicas ha derivado en el final de su actividad y, por ende, el cierre de sus más de 100 establecimientos en toda la geografía española. Esta situación provoca la destrucción de centenares de puestos de empleo y la suspensión de miles de tratamientos. Un escenario que denunció el Consejo General de Dentistas de España. Una protesta a la que se une la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), quien también reclama más apoyo económico gubernamental a los odontólogos que trabajan por cuenta propia.

La organización muestra su apoyo a los pacientes afectados, tanto por la incertidumbre en torno a la continuidad de sus tratamientos como por las cantidades económicas abonadas anticipadamente. "Lamentamos profundamente este nuevo cierre que, como otros sucedidos en el pasado, ocasiona un grave daño a la imagen de toda la profesión odontológica, cuya inmensa mayoría trabaja con absoluto compromiso de asistencia", ha señalado el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

Hay que destacar que Vivanta recibió un préstamo de 40 millones de euros de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) a través de su fondo de rescate. Este detalle resulta preocupante para la asociación, por lo que han reclamado "total transparencia en la concesión y seguimiento de este tipo de ayudas públicas".

Inversión en las clínicas dentales autónomas

En este sentido, ATA ha remarcado que el importante papel de los dentistas autónomos en la atención de pacientes. "Buena parte de la asistencia bucodental de nuestro país se sostiene con esta clase de clínicas, que no han dispuesto de 40 millones de euros", han puntualizado desde la organización. Así, han abogado por destinar más inversión pública a este tipo de establecimientos.