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Las agresiones a sanitarios continúan siendo uno de los principales problemas del sector. Hace tan solo unas semanas se conoció el caso de Gema, una MIR a la que un paciente le rompió la nariz de un puñetazo y que actualmente se encuentra de baja laboral. Sin embargo, no es un hecho aislado. Un Técnico de Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) ha compartido con Redacción Médica su situación: lleva dos años aguantando los insultos, las amenazas y las agresiones físicas de la pareja de una paciente ingresada en su centro. "Es una situación insostenible", ha enfatizado.

Todo comenzó en el momento en el que este familiar comenzó a visitar a su pareja. Desde entonces, los profesionales sanitarios viven en una tensión constante. "Sabemos que en cualquier momento puede liarla", ha afirmado este TCAE, recordando que hace tiempo sufrió un empujón de este individuo. No es el único que ha recibido algún tipo de violencia por parte de esta persona. A una de sus compañeras, enfermera, la empujó contra la pared y le dio un "guantazo" en las manos. "Ahora está de baja", ha explicado. Esto provocó que la Dirección, tras múltiples solicitudes, decidiera llamar a la Policía y que se lo llevaran. "Ha sido la única medida que han puesto desde el hospital", ha lamentado.

Amenazas y violencia constantes contra los sanitarios

Desde este incidente, la dirección del hospital llama a la Policía cada vez que se vuelve agresivo. Sin embargo, tanto este TCAE como sus compañeros tildan la medida de insuficiente, y no comprenden por qué no se le prohíbe la entrada al centro. "No solo aguantamos agresiones físicas, sino también amenazas e insultos", ha aseverado, añadiendo que a él ya le ha dicho que le "va a pegar" y que va a conocer lo que es un hombre de verdad.

Aunque este TCAE asegura que "no le tiene miedo", sí que está preocupado por la integridad del resto de sus compañeros. "Cada vez que entro al turno me tengo que poner por medio porque va a pegar a alguna compañera", ha lamentado. Una contexto que ha hecho que la mayoría del personal esté atemorizado porque, cada vez que el agresor entra al hospital, "todos saben que algo va a pasar".

Denuncia colectiva de sanitarios a un agresor

Ante la falta de protocolos para evitar este tipo de agresiones, un gran número de profesionales se han unido y han formalizado una denuncia contra este individuo. Con ello esperan que se tomen medidas reales y evitar que la asistencia al puesto de trabajo sea una actividad de riesgo que afecte a su integridad física y emocional.

Este último año se han registrado más de 180.000 agresiones dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). Unas cifras alarmantes que visibilizan un problema que queda lejos de solucionarse, y que exige de la implantación de más medidas que salvaguarden la integridad y la labor de todos los profesionales que ejercen en el ecosistema sanitario.