Publicada

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, que se celebra este lunes 27 de julio, el Consejo General de Dentistas recuerda la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz para mejorar el pronóstico de esta enfermedad, que afecta a numerosas zonas como son la cavidad oral, la faringe, la laringe, la cavidad nasal, los senos paranasales o las glándulas salivales.

Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL CCC), en España se diagnostican, anualmente, entre 7.400 y 12.000 nuevos casos de esta patología. Muchos de ellos, aproximadamente un 60%, se detectan en fases avanzadas, algo que dificulta las opciones terapéuticas y disminuye las probabilidades de supervivencia.

Causas y síntomas

El cáncer de cabeza y cuello puede estar provocado por varias causas, pero los principales factores de riesgo son el consumo de tabaco y alcohol, responsables del 75-85% de los casos. Además, se ha observado un incremento de los tumores asociados al virus del papiloma humano (VPH), sobre todo en la población adulta más joven. A ello se suman otros factores como una deficiente higiene bucodental, el virus de Epstein-Barr, una alimentación poco saludable o la exposición a determinadas sustancias carcinógenas.

Entre los signos y síntomas de alarma que pueden indicar la aparición de este tipo de enfermedad, dependiendo de la ubicación y del estadio del tumor, los síntomas del cáncer de cabeza y cuello pueden variar. Entre algunos de los signos más reconocidos se encuentran: úlceras o heridas en la boca que no cicatrizan, dolor persistente en la cavidad oral o la garganta, dificultad para tragar (disfagia), ronquera persistente o cambios inexplicables en la voz, bultos en el cuello o sangrado de nariz o sinusitis que no mejora con antibióticos.

La importancia de los dentistas

El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, señala que los dentistas ocupan una posición clave tanto en la detección como en el abordaje de esta enfermedad: "Los dentistas examinamos de forma rutinaria la cavidad oral y los tejidos circundantes, por lo que estamos en una situación idónea para localizar lesiones sospechosas en fases iniciales”.

Del mismo modo, afirma que, además de detectar posibles signos de alarma y derivar al paciente al especialista correspondiente, el dentista también desempeña un papel esencial dentro del equipo multidisciplinar que trata a los pacientes con cáncer de cabeza y cuello. "La atención odontológica antes, durante y después del tratamiento oncológico resulta fundamental para prevenir y controlar complicaciones orales derivadas de la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia. Como facultativos, nuestro objetivo es contribuir no solo al éxito del tratamiento, sino también a preservar la calidad de vida del paciente”, añade el Dr. Castro.

Por último, desde el Consejo General de Dentistas se insiste en que eliminar el consumo de tabaco y alcohol, mantener una adecuada higiene bucodental, seguir una alimentación equilibrada, vacunarse frente al VPH conforme a las recomendaciones sanitarias y acudir periódicamente al dentista son medidas fundamentales para disminuir el riesgo de desarrollar estos tumores. "El cáncer de cabeza y cuello es, en muchos casos, una enfermedad prevenible. La concienciación de la población, la coordinación entre profesionales sanitarios y el acceso a un diagnóstico precoz son herramientas imprescindibles para reducir su incidencia y mejorar el pronóstico de quienes la padecen", concluye el Dr. Castro.