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Los Mossos d'Esquadra descubrieron este miércoles el cadáver en avanzado estado de descomposición del médico homeópata Albert Soler, de 77 años, en su domicilio de Cabrera d'Anoia (Barcelona). Su mujer de 56 años y su hija de 22 convivieron durante al menos veinticuatro meses con los restos mortales bajo una manta, sumidas en un aislamiento voluntario absoluto que mantenían ininterrumpidamente desde el estallido de la pandemia.

Alerta vecinal

El aviso reiterado de los vecinos y del propio Ayuntamiento precipitó la intervención policial al constatar evidencias de abandono, como un consumo nulo de agua en la vivienda y un vehículo estacionado en el exterior que permanecía con las puertas abiertas desde hacía meses. Al acceder al inmueble, los agentes localizaron a las dos mujeres en un entorno de extrema dejadez. Los servicios de emergencia brindaron asistencia inmediata a la viuda y a la hija, quienes fueron derivadas a los servicios sociales y sanitarios ante la sospecha de que padezcan trastornos mentales severos derivados de su prolongado encierro.

Sin signos criminales

La primera inspección ocular practicada por la policía científica descarta indicios de violencia. La esposa detalló a los investigadores que el fallecimiento se produjo por causas naturales hace unos dos años, justo después de que el facultativo decidiera suspender un tratamiento médico que recibía. Los Mossos d'Esquadra han descartado practicar detenciones por el momento, aunque los forenses mantienen abierto el estudio de los restos a la espera de los resultados de la autopsia, prueba clínica que fijará con exactitud las circunstancias del deceso.

Referente en homeopatía

El fallecido poseía una consulta propia en Barcelona y gozaba de gran reconocimiento como uno de los pioneros e impulsores de estas prácticas en Cataluña. Soler se licenció en Medicina y Cirugía por la Universitat de Barcelona en el año 1979, aunque pronto orientó su trayectoria profesional hacia las terapias alternativas tras completar estudios especializados en la Unidad de Homeopatía del Hospital del Nen Déu y formarse internacionalmente a través de la asociación Homeopatía de México.

La investigación queda ahora en manos del juzgado de guardia para certificar el cierre legal del expediente, mientras el sistema público de salud asume la evaluación psiquiátrica de las dos supervivientes para abordar las secuelas de su prolongado aislamiento.