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El sindicato Cemsatse ha desconvocado la huelga de 24 horas prevista para mañana, 24 de septiembre, en los centros del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) de Ceuta ante lo que la organización califica como un "boicot" de la Administración. La entidad toma esta decisión en la víspera de la movilización debido a la "falta de publicación de los servicios mínimos", una omisión procedimental que, según argumentan los representantes de los trabajadores, genera una "grave inseguridad jurídica" e impide a los profesionales ejercer su derecho fundamental con plenas garantías y conocimiento de causa.

La resolución del conflicto toma este rumbo porque la agrupación con mayor representación en la Mesa Sectorial de la sanidad ceutí lamenta que la conducta de las autoridades sanitarias ha provocado una "situación de incertidumbre incompatible con el ejercicio normal y efectivo" del paro. Cemsatse detalla que, pese a conocer la convocatoria desde el pasado 14 de septiembre, el Ingesa ha permitido llegar a la jornada previa de la movilización sin publicar formalmente los servicios esenciales. Esta inactividad institucional supone un "riesgo" para las plantillas porque los empleados "desconocen qué limitaciones pueden afectar al ejercicio de su derecho a huelga" y "cuáles son las necesidades asistenciales que la dirección considera imprescindibles". Asimismo, el sindicato aclara que algunos directivos han llegado a advertir verbalmente a trabajadores que no cumplen los requisitos de servicios mínimos de que "están en la obligación de acudir a los puestos de trabajo".

Falta de negociación

El deterioro del diálogo entre ambas partes cristalizó durante la reunión preceptiva del pasado 17 de septiembre, donde la Administración rechazó las demandas laborales y manifestó expresamente que la huelga "carece absolutamente de objeto sustancial". Ante esta postura oficial, el comité organizador argumenta que se ha constatado una "ausencia de negociación desarrollada en condiciones compatibles con las exigencias de la buena fe". La representación sindical reprocha además que el Ingesa destinara recursos públicos a difundir comunicaciones destinadas a "desacreditar las reivindicaciones" y erosionar la legitimidad del conflicto, mientras descuidaba una obligación legal básica que amenaza con "vaciar de contenido efectivo" la protesta.

Reserva de acciones

Según subraya el sindicato, la anulación del cese de actividades no implica una renuncia a las demandas laborales ni supone una "aceptación de la actuación administrativa" desplegada durante estas últimas semanas. Cemsatse sentencia que la suspensión del preaviso busca únicamente "evitar que las consecuencias de la inactividad administrativa recaigan sobre los trabajadores" convocados. De este modo, la organización mantiene vivo el conflicto de fondo y se reserva expresamente el derecho de emprender "cuantas acciones administrativas, sindicales, jurisdiccionales y constitucionales resulten procedentes" frente a la gestión de los poderes públicos.

La desconvocatoria de última hora desactiva la paralización sanitaria programada para este martes, devolviendo la operatividad habitual a los centros asistenciales a la espera de que la disputa laboral encuentre una nueva vía de resolución en los tribunales o en futuras mesas sectoriales.

Inversión de "récord"

Frente a las críticas sindicales, el Ingesa esgrime un desembolso reciente de 1.034.000 euros destinado a reforzar la plantilla de Ceuta ante el repunte de atenciones derivadas de la crisis migratoria. Mediante un comunicado difundido precisamente en la víspera de la huelga, el organismo detalla la formalización de más de un centenar de contratos extraordinarios, una medida diseñada para absorber una demanda concentrada en patologías leves y mantener "intacta" la asistencia rutinaria de los ciudadanos en los centros extrahospitalarios.

Esta inyección económica se ha materializado en la incorporación directa de nuevos efectivos en las áreas de Medicina, Enfermería, celadores y Radiología, lo que eleva la fuerza laboral de la red pública a 1.366 trabajadores operativos. El dato supera en más de trescientos empleados el catálogo de plazas estructurales presupuestadas y representa, según defiende la administración, "la mayor dotación de profesionales de la historia del Área de Salud de Ceuta". Con esta movilización de recursos, la gerencia sanitaria argumenta haber garantizado los descansos del personal de planta, zanjando que gracias a esta bolsa de contratos "no ha sido necesario que ningún sanitario que estuviera disfrutando sus vacaciones tuviera que reincorporarse a su puesto".