Rugidos de motores, monoplazas a velocidades de vértigo y una multitud vitoreando cada vuelta del circuito. La Fórmula 1 aterriza en Madrid este fin de semana y promete ser un evento que deje huella en los más de 344.000 asistentes que, 45 años después del cierre del Circuito del Jarama, volverán a ver 'in situ' a sus escuderías favoritas compitiendo por el primer puesto. No obstante, un acontecimiento de estas magnitudes requiere de un amplio dispositivo sanitario para garantizar la seguridad de los aficionados. Jesús Manuel Malagón es el jefe sanitario del 'Madring' en la atención al público y ha sido uno de los responsables de la coordinación e integración de los servicios con un sistema de actuación ante las emergencias bien definido: proteger, avisar y socorrer. El espectáculo pasa a un segundo plano para centrarse en lo verdaderamente importante: la salud del paciente.
Quirón Prevención, a través de su filial especializada en servicios sanitarios, Medycsa, garantizará la atención médica en el Gran Premio de la Fórmula 1 en España, que contará con un equipo multidisciplinar de 117 profesionales sanitarios (15 médicos, 42 enfermeras y 60 técnicos de emergencias) distribuidos en los distintos puestos de asistencia. Aunque el evento dará su pistoletazo de salida este viernes, se prevé que los días de máxima actividad sean el sábado y el domingo, por tanto, la cobertura sanitaria estará dotada de 9 patrullas, 11 puestos avanzados, 18 unidades básicas móviles y cuatro UVI.
Sistema ante una emergencia en la Fórmula 1
Durante estos últimos días, tanto Malagón como el resto del equipo han estado realizando preparativos para este fin de semana. Según reconoce este enfermero, no se trata únicamente de saber atender una emergencia, sino de comprobar que todo el circuito funciona. Se refiere a cómo se comunica una incidencia, cómo llega el equipo sanitario, qué recursos se movilizan o cómo se debe realizar una posible evacuación y actuación en caso de "múltiples víctimas". "Estas pruebas nos permiten detectar y corregir cualquier detalle antes de que comience el evento", ha explicado a Redacción Médica.
Conocer la metodología de actuación no es suficiente. Un profesional sanitario que asiste a un evento de estas magnitudes debe estar preparado mentalmente para pasar de horas de calma o asistencias leves a gestionar una urgencia vital en cuestión de segundos. Ante esta situación, Malagón incide en la importancia de la formación, los protocolos y los simulacros. "Si eso ocurre, tienes que cambiar el foco inmediatamente, seguir una sistemática y trabajar en equipo", ha subrayado. Al final, la experiencia ayuda, y mucho, a mantener la calma y concentrarse exclusivamente en el paciente.
Patologías más habituales entre asistentes de Fórmula 1
Basándose en su experiencia, Malagón detalla cuáles son las patologías más frecuentes entre los asistentes a un evento así. "Normalmente vemos mareos, lipotimias, pequeños traumatismos, heridas leves, cefaleas o problemas relacionados con el calor", ha enumerado, entre otros.
La mayoría de los casos que atiende, añade, se pueden resolver en el propio dispositivo sin necesidad de trasladar a la persona al hospital, pero siempre deben estar preparados para cualquier "emergencia tiempo-dependiente". Una parada cardiorrespiratoria, un síndrome coronario, un ictus, una insuficiencia respiratoria y traumatismos graves son algunos de los escenarios que, aunque con menor probabilidad, son algunos de los escenarios a los que se pueden enfrentar durante su jornada.
Malagón no descarta que una incidencia grave pueda producirse en cualquier momento, incluso cuando el profesional esté rodeado de "mil personas". Por eso, incide en que la distribución de los recursos, las comunicaciones y conocer "perfectamente" las vías de acceso y evacuación les permitirán hacer su trabajo de la manera más eficiente. "Esa organización permite aislarte del ruido y tomar decisiones de forma rápida y ordenada", ha concluido.
