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Un menor marroquí de 17 años ha fallecido este jueves en un centro de acogida de Ceuta en plena crisis migratoria. Así lo han confirmado fuentes policiales y sanitarias.

Al respecto, se ha pronunciado en X el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien ha explicado cuál era la situación del joven. Según ha detallado, “el adolescente que falleció estaba en control y seguimiento por los servicios sanitarios”. De hecho, ha indicado, “había tenido revisión en los días previos a lo sucedido”.

En este contexto, Padilla ha puntualizado que “uno de los mayores trabajos que se está haciendo en la ciudad autónoma es el de detectar a las personas migrantes en situación irregular con enfermedades crónicas”. Entre ellas, especialmente, el secretario de Estado de Sanidad ha mencionado la diabetes y la epilepsia, así como ha contabilizado dos casos de insuficiencia renal y tres de enfermedad de Crohn.

El objetivo de dicha detección, ha anotado, es “garantizar la existencia de tratamiento, su acceso y disponibilidad, así como el seguimiento, vengan de donde vengan y estén donde estén”.

Menos de 10 minutos en ser atendido

“El horrible caso del fallecimiento de este chico no parece deberse a la falta de atención sanitaria”, ha reiterado. Además, ha puntualizado que el joven tuvo una revisión 48 horas antes y “en el momento del fallecimiento, entre la llamada al centro coordinador y la llegada del equipo de emergencia, pasaron menos de 10 minutos”.

“Hay que combatir el racismo que muchos medios están instalando, pero no creo que sea necesario hacerlo generando bulos contra unos servicios públicos y unos trabajadores sanitarios que están haciendo una labor ímproba”, ha concluido refiriéndose a diferentes informaciones que sostenían que el joven no había recibido la asistencia sanitaria necesaria.