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El Gobierno ha decidido establecer un mando único para la gestión de la crisis en Ceuta. Será el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el encargado de asumir el control de la ciudad autónoma. Además, el Ejecutivo ha acordado ampliar el Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de Ceuta para incorporar medidas de choque inmediatas. En el ámbito sanitario, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ya ha asegurado en distintos medios que esta nueva estrategia de gestión no cambiará la asistencia sanitaria que reciben estas personas, ya que el Ministerio de Sanidad mantiene las competencias a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). No obstante, sí cambiarán las "condiciones de salud", según ha señalado.

Ante este nuevo escenario, el Sindicato de Enfermería (Satse) ha celebrado la decisión del Gobierno, aunque considera que ”llega tarde”. La organización sindical también ha denunciado las graves deficiencias ocurridas tanto en la atención sanitaria como en las condiciones laborales de los profesionales de Ceuta durante las últimas semanas.

En este sentido, Satse ha reclamado al Ejecutivo que tanto el mando único como el plan económico para la ciudad vayan acompañados de los recursos humanos y materiales necesarios para poner fin a la situación de “extrema gravedad” que sufren las enfermeras y enfermeros, fisioterapeutas y el resto del personal sanitario de la ciudad autónoma desde el pasado 30 de julio.

La situación de Ceuta exige ampliar las plantillas

Satse subraya también la necesidad de refrozar las plantillas del Hospital Universitario de Ceuta y de los centros de salud de manera urgente. Así como de que se mejoren las condiciones laborales de los profesionales para garantizar una atención sanitaria adecuada a la ciudadanía.

En un reciente comunicado, la organización sindical ha asegurado que la situación actual continúa en "máxima alerta" ante la falta de soluciones definitivas por parte del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y del Ministerio de Sanidad. Así, lamenta que las graves deficiencias de personal hayan colocado a los profesionales "al borde del abismo" y denuncia que los problemas existentes continúan sin resolverse.

Durante los meses de julio y agosto, enfermeras y fisioterapeutas han tenido que realizar un "esfuerzo sobrehumano" para hacer frente a un volumen de asistencia "desorbitado", que llegó a superar las 500 atenciones diarias. En la actualidad, según el sindicato, la actividad asistencial duplica al menos los niveles habituales y la ratio de enfermera por paciente se ha "disparado" en el hospital.

Otra de las cuestiones sobre las que Satse pone el foco es la necesidad de resolver la falta de seguridad durante las visitas domiciliarias de Atención Primaria. Estas intervenciones se han incrementado debido a que parte de la población prefiere permanecer en sus domicilios y evitar acudir al hospital, lo que ha aumentado la presión sobre los profesionales. Ante este escenario de "total incertidumbre", el sindicato insiste en que la situación no puede prolongarse "ni un solo día más". Los riesgos para la salud física, psicológica y emocional de los profesionales son cada vez mayores, mientras que los problemas de salud también se incrementan y se agravan tanto entre la ciudadanía ceutí como entre la población migrante. Por tanto, la demanda es clara: es necesaria una acción inmediata en la sanidad ceutí.