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Los militares albergan temor. No tanto por la situación que encontrarán a su llegada a Ceuta sino por las condiciones de alojamiento en las que deberán convivir el tiempo que permanezcan desplazados. Más aún, después de conocer las condiciones en las que se encuentran los compañeros de la Policía Nacional que acudieron a la ciudad autónoma como refuerzo a la ciudad autónoma, obligados a dormir en "habitaciones con hasta ocho literas" con un "un único aseo para decenas de agentes y colchones deteriorados, en instalaciones militares que llevaban tiempo sin uso". Un escenario al que se suma un riesgo como es el brote de sarna detectado recientemente en agentes y una veintena de militares pertenecientes a la Comandancia General de Ceuta

Es por ello que, desde la Unión de Militares de Tropa (UMT) urgen al Ministerio de Defensa a aclarar "de inmediato" dónde va a alojarse el nuevo contingente -con más de 150 efectivos procedentes del Mando de Canarias y personal de apoyo logístico de unidades del sur peninsular- y en qué condiciones higiénico-sanitarias, ya que "no se ha facilitado hasta la fecha ninguna información equivalente" para el personal de la Escala de Tropa y Marinería.

Compensación económica

Este nuevo refuerzo militar no viene sino a "aliviar la presión" sobre unos profesionales "que llevan tres semanas sin apenas descanso" desde que comenzara la crisis migratoria en Ceuta. Sin embargo, consideran que la llegada de nuevo contingente "no resuelve el problema de fondo: el esfuerzo ya realizado por quienes han sostenido el dispositivo desde el primer día", al superar "ampliamente lo previsto en la normativa de jornada y régimen de descansos, combinando patrullas, guardias de 24 horas y tareas de apoyo logístico", explican, reiterando las denuncias vertidas la semana pasada sobre la situación "extremadamente exigente" a la que están sometidos dichos profesionales.

A esa sobrecarga, dicen, se suma la incertidumbre retributiva, puesto que "circula entre la tropa la cifra no confirmada de 17 euros por cada tres horas de servicio adicional, sin que el ministerio haya aclarado si es real, bajo qué concepto se abonaría ni en qué plazos". El pasado 17 de agosto, esta asociación profesional remitió un escrito formal a la Subsecretaría de Defensa y a la Secretaría Permanente del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (Coperfas) en el que, además de exponer la grave situación higiénico-sanitaria que afectaba al personal del Grupo de Regulares nº 54, se preguntaba expresamente al departamento de Margarita Robles si el personal desplegado "percibiría algún tipo de retribución extraordinaria por el exceso de jornada y prolongación de servicio, y bajo qué concepto legal se tramitaría dicha compensación". Como alternativa a ese plus económico, sugerían que se articulase al menos un sistema de descanso compensatorio acumulable.

Por su parte, el Ministerio de Interior "ya ha dado un paso público en la dirección que UMT reclamaba para el conjunto de los efectivos desplegados", confirmando una compensación para "los policías nacionales y guardias civiles desplegados en Ceuta por el esfuerzo extraordinario realizado". La cuantía definitiva, eso sí, no se fijará hasta que concluya la situación de emergencia. "Frente a este anuncio, el Ministerio de Defensa mantiene hasta la fecha silencio sobre cualquier medida equivalente dirigida a los militares que, codo con codo con policías y guardias civiles, llevan tres semanas sosteniendo el dispositivo en la ciudad autónoma", lamentan.

A ese esfuerzo profesional se suma "un desgaste personal y familiar", afirman, puesto que "numerosos compañeros destinados en Ceuta con familia en la península han optado por pedirles que no regresen a la ciudad ante la delicada situación actual, permaneciendo así separados de sus hijos e hijas mientras dura la crisis". Esto, en su opinión, vendría a reforzar, más si cabe, la "necesidad de obtener un reconocimiento explícito por parte del ministerio".