Publicada

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha actualizado su evaluación de riesgo tras la aparición de nuevos focos de dermatofilosis, una infección cutánea causada por la bacteria Dermatophilus congolensis, en el Viejo Continente. De acuerdo con el último informe publicado por la entidad, se habrían registrado ya 123 casos en diez países, 23 de ellos en España, identificados desde julio de 2025. La mayoría de ellos, además, estarían relacionados "con locales relacionados con prácticas sexuales" como las saunas.

Esta bacteria, causante de la enfermedad, ha estado asociada históricamente a los animales y solo se habían descrito casos aislados en humanos. Sin embargo, tal y como advirtieron estudios como el realizado en Barcelona el pasado mes de mayo, el aumento de los contagios en varios países europeos, junto con vínculos epidemiológicos y la relación genómica entre las cepas aisladas, respalda un cambio en la tendencia observada y revela un patrón de transmisión inusual para esta bacteria, comenzando a vincularse al ámbito sexual y al deportivo en aquellas disciplinas de contacto.

En concreto, el documento de la ECDC habla de gays, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres como los grupos más vulnerables a este tipo de infecciones, puesto que los contagios registrados se han asociado a instalaciones tipo saunas. No obstante, la entidad también advierte del riesgo relacionado con deportes de contacto y artes marciales, ante los múltiples casos esporádicos reportados entre practicantes de disciplinas como el Muay Thai que sugieren que el contacto piel con piel prolongado de carácter no sexual también puede facilitar la transmisión. Varios de estos pacientes, además, habían estado en campamentos de entrenamiento en lugares del sudeste asiático como Tailandia e Indonesia, como el notificado en España en el verano de 2025.

El verano ha supuesto un repunte de los contagios en Europa ya que, a mediados de junio eran 70 los casos notificados, por lo que se habrían detectado 50 infecciones más en apenas dos meses. En el caso de España, la cifra en este período se habría duplicado, pasando de nueve contagios -identificados todos ellos en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona- a 23 en el mes de agosto y solo superada por Francia, que hasta la fecha se mantiene como el país con mayor número de casos, con 40. Por su parte, Alemania se mantiene en 17, sin nuevos contagios identificados en el periodo estival, al igual que Suiza, con 4 contagios reportados. En estos dos meses, también han informado de nuevos diagnósticos Austria, Dinamarca, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido.

¿Qué síntomas presenta?

Según el informe, todas las infecciones declaradas fueron, en general, leves, con lesiones cutáneas localizadas especialmente en los genitales, los muslos, la ingle y la zona de la barba y de tipo papular, pustular, escamosas o similares a la foliculitis, y se resolvieron con tratamiento antibiótico tópico u oral. Los datos genómicos de varios países indican una estrecha relación entre las cepas aisladas, lo que sugiere una difusión más amplia de un clon relacionado y respalda la transmisión de persona a persona a través del contacto físico cercano, aunque la transmisión indirecta a través de superficies contaminadas o fómites también puede contribuir en algunos entornos, explican desde el organismo.

Son precisamente estas marcas en la piel las que puedan alertar de un posible contagio, el cual puede confirmarse mediante pruebas microbiológicas. Sin embargo, desde la ECDC advierten que la técnica MALDI-TOF -espectometría de masas- "puede arrojar resultados no concluyentes o de baja fiabilidad", tras los fallos reportados por Dinamarca, los Países Bajos y Suiza, por lo que "pueden ser necesarios métodos moleculares adicionales, como la secuenciación del gen ribosómico 16S y la secuenciación del genoma completo, para la confirmación de la especie y la comparación de las cepas".

Riesgo de transmisión muy bajo

En cualquier caso, desde Europa insisten en que el riesgo general para la población en general sigue siendo muy bajo, dada la probabilidad baja de infección y el curso clínico leve observado hasta la fecha. De hecho, la probabilidad de exposición es moderada incluso entre quienes acuden a saunas. Aún así, se advierte de un mayor riesgo en aquellas personas que practican deportes o actividades de contacto cercano, "especialmente en entornos húmedos o en los que haya lesiones cutáneas y superficies compartidas". Sin embargo, matizan, los datos disponibles al respecto siguen siendo limitados.

Los datos de secuenciación disponibles indican, además, que varios grupos de países están vinculados o relacionados. Así, las cepas aisladas en Dinamarca y los Países Bajos estaban estrechamente relacionadas con las cepas francesas y españolas, y las cepas del brote noruego se agrupaban con cepas de España y Francia. Por ello, desde el ECDC se anima a los países afectados a continuar con las investigaciones epidemiológicas y microbiológicas, incluida la recopilación de información detallada sobre la exposición, la confirmación mediante análisis de laboratorio y la secuenciación del genoma completo (WGS) siempre que sea posible, con el fin de caracterizar mejor las vías de transmisión, los factores de riesgo y la propagación.

Evitar el estigma

También se recomienda sensibilizar a los profesionales sanitarios y a los laboratorios para facilitar el reconocimiento, la realización de pruebas y la notificación oportunos de las infecciones cutáneas compatibles. De cara la población, desde Europa se aconseja proporcionar información específica sobre los riesgos y consejos de prevención a los colectivos más vulnerables "para evitar el estigma", promoviendo la búsqueda temprana de atención sanitaria ante primeros síntomas.