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Hace tres años que Pedro Sánchez fue reelegido presidente del Gobierno de España gracias a varios apoyos. Uno de ellos fue el de Esquerra Republicana de Catalunya con el PSOE, en el que rubricó el compromiso de ambas partes a aprobar un nuevo sistema de financiación autonómica para actualizar los recursos que el Ejecutivo central destina a las comunidades autónomas, que se encargan principalmente de gestionar la sanidad, políticas sociales, como la dependencia, y la educación. El pasado 29 de julio se debía reunir el Consejo de Política Fiscal y Financiera para tratar el modelo caducado desde hace doce años, pero fue aplazado por el Ministerio de Hacienda tras la petición de las regiones del Partido Popular (PP). Un cambio que no varía la valoración del catedrático de Economía de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) Guillem López Casasnovas, quien asegura a Redacción Médica que la financiación extra del Gobierno en dependencia es para "salvar los mínimos", mientras que la sanidad autonómica continuará acumulando facturas sin la previsión de tener nuevo sistema de financiación ni tampoco Presupuestos Generales del Estado (PGE).

"No creo que haya un nuevo sistema de financiación", ha asegurado López Casasnovas. Por el momento, solo Cataluña y Canarias han mostrado su apoyo público. "No es una cuestión de si políticamente alguien se beneficia respecto al modelo actual; es una cuestión política que no darán el brazo a torcer los del PP porque tienen las elecciones a tocar", ha incidido.

Con elecciones generales para 2027, el catedrático de Economía de la UPF, experto en finanzas públicas y financiación sanitaria ha afirmado que "sería inesperado que alguien que quiere ganar las elecciones se coja los dedos con un nuevo sistema que debe perdurar en el futuro, con unos presupuestos muy elevados y que le tocará gestionar las finanzas públicas, con unos altos costes de viabilidad financiera".

Lluvias puntuales para dependencia y sanidad

De esta encrucijada, además sin nuevos PGE desde 2023, se derivan la financiación adicional del Gobierno en dependencia. Hace unas semanas, Sánchez anunció 2.218 millones de euros en esta materia con el foco puesto en listas de espera, una cuantía que eleva la aportación del Estado al Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) hasta los 5.513,8 millones de euros en 2026 y los 7.239,4 millones de euros en 2027, lo que supone duplicar la cuantía destinada en 2025.

Sin PGE ni nuevo sistema de financiación autonómica, "caerán lluvias puntuales" para las comunidades autónomas, como en dependencia y sanidad, porque "el Estado no necesita pactar con nadie, está bien pensado, pero es para salvar los mínimos", ha puntualizado López Casasnovas. A ello se podrían sumar anticipos más generosos a las comunidades autónomas para dotarlas de más recursos económicos. No obstante, el catedrático de Economía ha criticado que se realicen anuncios en materia de dependencia "para 2027, sin aún anteproyecto de PGE, y para 2028, sin garantías de que el PSOE esté en el Gobierno, lo que es un brindis al sol", aunque reconoce que esta estrategia le puede servir electoralmente al partido de Sánchez para "hacer ver que cuidan a sus ciudadanos".

Requisitos para financiar la dependencia

Asimismo, López Casasnovas ha hecho hincapié en que el Gobierno debería poner ciertos requisitos a las comunidades autónomas para destinar los recursos adicionales de dependencia a aquello realmente necesario. Uno de ellos sería que se dedicaran a "protocolos de integración sociosanitaria, cogiendo el dispositivo completo social y sanitario, y ver el mejor recurso en cada comunidad para proceder a la integración", mientras que la segunda exigencia debería ser "crear un expediente único para el usuario, que sea una combinación de sus necesidades sociales y sanitarias, con sistemas de información accesibles en ambos sectores y actuar de una forma integrada".

Hasta ahora, "las comunidades autónomas decían que les hubiera gustado hacerlo, pero que no tenían dinero para ello. Ahora tienen menos excusas para no hacerlo", ha remarcado el catedrático de Economía de la UPF.

Por otro lado, en sanidad, sin nuevo sistema de financiación autonómica, el impacto provocará "tener más facturas en el cajón, con promesas y compromisos que no se financian. Es la tónica de una sanidad no financiada". Esto genera que las comunidades autónomas excedan sistemáticamente el gasto presupuestado solo para realizar la misma actividad que el año anterior, con una diferencia de 3.500 millones de euros en el caso de Cataluña. "Los famosos 6.000 millones de euros que le corresponderían a Cataluña con el nuevo modelo, serían para tapar agujeros, no es algo del otro mundo ni relanzaría la inversión sanitaria", ha sentenciado el experto.