La Agencia Estatal de Salud Pública tiene, por fin, sede. Y eso, como toda decisión que se toma al calor del Consejo de Ministros, tiene infinidad de lecturas políticas y profesionales. Este mismo martes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que será Zaragoza la ciudad que acoja este organismo, convirtiéndose en la "oferta ganadora", tal y como la ha calificado el propio Jorge Azcón, presidente de Aragón. Una duda resuelta que abre otra incógnita: ¿quién será la persona elegida para su dirección?
Fueron hasta ocho las ciudades que se postularon como sedes para albergar este organismo, que cobró una gran dimensión tras la pandemia de Covid-19: Toledo, Granada, Zaragoza, Murcia, Barcelona, León, Oviedo y Lugo. Sin embargo, ha sido la capital aragonesa la que se ha alzado con la victoria más de un año después de la aprobación definitiva del nuevo órgano en el Congreso de los Diputados. Y es que el impacto económico que se prevé es tal que no han sido pocos los 'novios' que le han salido estos meses a la Agencia. Y no es para menos, ya que será un importante motor de empleo. En un primer momento, se crearán 60 puestos de trabajo, que ascenderán hasta unos 300.
La Agencia Estatal de Salud Pública ha llegado a este punto tras meses de incertidumbre marcados por su sede, estatutos o competencias. Y es que su tramitación ha tenido que sortear numerosos 'baches'. Hace un año, en el verano de 2025, desde Redacción Médica nos hacíamos eco de la aprobación en el Congreso de los Diputados de la ley para crear la Agencia tras una dura y larga negociación. Y es que, en la votación previa, y de forma inesperada, los votos en contra de PP, Vox y Junts tumbaron el primer intento por sacar adelante la normativa. El Partido Popular fue quien tornó el resultado de una votación que se preveía positiva para el Gobierno. Sin embargo, la diputada Mar Vázquez acusó al Gobierno de presentar una agencia "sin financiación".
La elección del director de la Agencia Estatal de Salud Pública
Además, la oposición centró su rechazo, de forma vehemente en más de una ocasión, en una supuesta intención del Gobierno de que la dirección de la Agencia la asumiera el gran protagonista de la pandemia de coronavirus: Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. Este argumento ha sido rechazado en varias ocasiones por el propio Simón, que ha afirmado que no aceptaría una colocación "a dedo". Además, la propia norma establece que se respetarán los principios de igualdad, mérito y capacidad durante la elección del director o directora. Una propuesta que, además, tendrá que ser evaluada por el pleno del Consejo Interterritorial, tal y como logró aprobar el PP en el Senado.
Para evitar el supuesto plan del Gobierno de situar a Fernando Simón al frente de la Agencia, el PP registró una enmienda para que el nombramiento del director contara con el visto bueno del pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), además de respetar los principios de igualdad, mérito y capacidad entre personas de reconocida competencia en los ámbitos de actuación del organismo. Sin embargo, durante la negociación con PSOE y Sumar, esta exigencia fue modificada y dejó de formar parte del acuerdo alcanzado entre los grupos.
El Partido Popular recuperó esta propuesta durante la tramitación en el Senado, donde logró aprobar una enmienda para que el nombramiento del director o directora de la Agencia fuera evaluado por el Consejo Interterritorial. Finalmente, el Congreso la incorporó al texto definitivo de la norma. Junto a esta, también salieron adelante otras dos enmiendas: una para regular la colaboración del sector farmacéutico en emergencias sanitarias y otra para modificar la Ley de Garantías sobre los medicamentos con innovación incremental y su posible exclusión del Sistema de Precios de Referencia.
