Zaragoza acogerá la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública, según ha anunciado este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su tradicional comparecencia para hacer balance del curso político. El Consejo de Ministros ha aprobado la designación en su reunión previa, adelantándose así tres semanas a la fecha límite: el 18 de agosto, tal y como avanzó Redacción Médica en febrero. Con la elección de la capital aragonesa, que dependía directamente del Ministerio de Política Territorial, se da un paso fundamental en la puesta en marcha de un organismo clave en la preparación y respuesta frente a futuras emergencias sanitarias, así como en el asesoramiento y la evaluación en salud pública.
Zaragoza se ha impuesto a las otras siete ciudades que habían presentado su candidatura para albergar la Agencia: Toledo, Granada, Murcia, Barcelona, León, Oviedo y Lugo. En un primer momento la intención del Gobierno era elegir una de ellas en febrero, pero Política Territorial optó por ampliar el plazo hasta mediados de agosto para analizar con el rigor necesario todos los proyectos presentados. El proceso selectivo impulsado por el Gobierno respondía, según Sánchez, a una política de “desconcentración” para “acercar el Estado a todos y cada uno de los territorios de nuestro país”.
“Creo que es un nuevo ejemplo de lo que significa apostar por la cohesión territorial”, ha dicho el presidente, que ha dado la enhorabuena a la ciudadanía zaragozana. “Hacía falta tener una Agencia Estatal de Salud Pública que nos permita tener todos los recursos que no tuvimos durante los primeros meses aciagos de la pandemia”, ha añadido.
En su cuenta de X, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha asegurado que las ocho candidaturas eran “magníficas” y que la elección de Zaragoza se ha basado en “criterios objetivos y concurrentes”. “Somos un Gobierno comprometido con la protección de la salud, la salud pública y la vigilancia de futuras emergencias sanitarias”, ha remarcado.
La ley de la Agencia de Salud Pública se aprobó en 2025
El Ministerio de Sanidad logró sacar adelante la ley para crear la Agencia Estatal de Salud Pública en julio de 2025. Fue en su segundo intento. El texto se debatió por primera vez en el pleno del Congreso en marzo de 2025, tras superar el trámite previo en la Comisión de Sanidad, pero, a la hora de la verdad, el PP votó en contra de la norma, al igual que Vox y Junts. Sanidad se puso de nuevo manos a la obra para reiniciar todo el proceso de tramitación desde cero: en sólo tres meses la ley quedó definitivamente aprobada y entró en vigor.
Pero aquel fue sólo el primer paso para que el organismo pueda ponerse plenamente en marcha. El desarrollo reglamentario de la ley implica la aprobación de los estatutos de la Agencia, en los que el Gobierno sigue trabajando, y la elección de la sede. Tras la decisión del Ejecutivo, el organismo se ubicará en el Pabellón de Aragón, que se construyó con motivo de la Exposición Internacional de 2008 y que cuenta con 7.000 metros cuadrados. El Gobierno autonómico se comprometió a asumir los 16,9 millones de euros necesarios para adecuar las instalaciones.
El PP lamenta la tardanza del Gobierno
Fuentes del PP han aplaudido la elección de la sede de la Agencia, aunque han lamentado que el Gobierno haya tardado en ello más de lo previsto: “Esta decisión tendrían que haberla tomado en febrero, y no han hecho absolutamente nada hasta ahora”. Los populares indican que en mayo presentaron en el Congreso una Proposición No de Ley (PNL) para instar al Ejecutivo a poner en marcha la Agencia de forma “plena y efectiva”.
Además, recuerdan que aún queda por aprobarse no sólo el reglamento del organismo, sino también la composición del equipo directivo. “Nosotros incluimos una enmienda para que no fuesen personas a dedo y amigas del sanchismo”, recuerdan. En el PP nunca han ocultado sus reticencias a que el actual director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes), Fernando Simón, asuma la dirección de la futura Agencia Estatal de Salud Pública. No obstante, el propio Simón ha dicho en varias ocasiones que nunca aceptaría ser designado de forma discrecional.
