Javier Barbado / Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
El presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), no ha dudado en señalar a la clase política como culpable del retraso histórico, en España, del desarrollo de las unidades de gestión clínica (UGC), un modelo de organización asistencial multidisciplinar que aporta más autonomía a los profesionales y descentraliza algunas competencias hasta ahora ejercidas en exclusiva por los gerentes y directivos de los centros sanitarios, incluidos los jefes de Servicio.
Estévez, que ha participado en una jornada monográfica de la Federación de Asociaciones Científicos Médicas Españolas (Facme) en el Colegio de Médicos de Madrid patrocinada por Uniteco, ha enumerado las estrategias de la agrupación relativas a la gestión clínica: “Salvo algunas experiencias, no ha sido una práctica extendida en el SNS por culpa de la autoridad política; desde hace muchos años, Sanidad perdió su papel coordinador de las reglas de juego y cada autonomía ha hecho lo que ha podido, pero existe una desigualdad en el desarrollo de las diferentes comunidades autónomas”.
Según Estévez, algunos hospitales sí han implantado UGC exitosas llevadas a cabo por los servicios hospitalarios, pero no por iniciativa de las autoridades políticas. No obstante, ha reconocido que ahora la voluntad de éstas últimas ha cambiado, y ha criticado a quienes relacionan las UGC con la privatización de prestaciones públicas. Además, se ha referido a la formación en gestión como uno de los fallos académicos en las carreras de los profesionales dedicados a la atención sanitaria.
Gran parte de las organizaciones sindicales ha caído en el inmovilismo que lleva a la rigidez y a la parálisis del Sistema Nacional de Salud (SNS) porque su sostenimiento no se resuelve sin cambios como las Unidades de Gestión Clínica (UGC), según ha aseverado el consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, quien también se ha referido a las nuevas tecnologías, a la Genómica y a otros avances de la Medicina para reforzar su argumento.
El consejero, que ha hecho esta declaración durante la jornada, ha mencionado asimismo la necesidad perentoria de cambiar los modelos de gestión y de organización en función de las necesidades de cada autonomía. “Otro riesgo aquí es atraer en los nuevos esquemas a quienes más valen y quieren mejorar, a los más motivados, sin vías de que se generalicen en los niveles asistenciales”.
También ha aludido a las enfermeras para resaltar el valor de su papel en las UGC, sabedor de que ha sido cuestionado por algunos agentes en los últimos días.
Sáez Aguado se ha referido también a la comunidad autónoma en la que encabeza la sanidad para informar de que “hemos suscrito con los colegios, sindicatos y sociedades científicas el compromiso de mantener el modelo público por medio de la continuidad asistencial, la atención a crónicos y la gestión clínica”. De ésta ha explicado que trabaja en un decreto para regularla y ha desarrollado proyectos piloto en siete equipos de Atención Primaria que han proporcionado valiosos datos para su extensión en adelante.
Asimismo, ha recalcado que estas UGC carecerán de personalidad jurídica propia y no cambiarán la condición laboral de los profesionales, y, en cuanto al documento del Foro de la Profesión y de Facme, “consideramos que debe estudiarse cómo crear un contrato de gestión en estas unidades por cuatro años de duración y cómo reflejar los resultados por medio de indicadores que compartan con la gerencia del hospital y la Primaria”. “Hemos establecido cuatro niveles de autonomía que conducen a la descentralización de competencias antes asignadas a los gerentes y directivos del hospital”, añadió.
ENLACES RELACIONADOS:
CESM: “Solo el médico está ‘consagrado’ para liderar la gestión clínica” (09/06/2014)