María Márquez. Madrid
Antonio Cabrera repetirá cuatro años más al frente de la Secretaría General de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios y Dependencia de Comisiones Obreras (FSS-CCOO), tal y como se oficializará mañana miércoles. Esta primera andadura no ha sido fácil, tomó las riendas en pleno estallido de la crisis económica y cuando el Sistema Nacional de Salud (SNS) comenzaba a tambalearse. Recuperar la Mesa Sectorial estatal es uno de sus retos prioritarios.
De aquí a 2017 no tiene perspectivas demasiado halagüeñas con respecto al sistema sanitario y de dependencia. Sobre el SNS asegura que “va a morir por inanición, porque no está bien financiado”, y al mismo tiempo hace hincapié en “bolsas de ineficiencia” que las autoridades no quieren corregir “porque la sanidad es un mercado muy importante, que mueve 86.000 millones de euros, muy apetitoso”. En el sistema de dependencia, no ve mucha más luz de cara al próximo año: la “paralización de derechos”, los impagos y los ERES de las empresas, que han supuesto “pérdida de empleos en uno de los pocos sectores que aún generaba”, le lleva a pensar que su desmantelamiento irá parejo al del SNS.
La espinita de esta primera etapa es la Mesa Sectorial estatal. El intento de consolidarla en tiempos de Leire Pajín se muestra ahora casi como un espejismo. Este es precisamente uno de sus retos futuros más importantes, pero dejando claro que CCOO quiere negociar con el Ministerio, no solo dialogar. Junto a esto, la consolidación de “un modelo público, universal y gratuito en el momento del uso” es también esencial.
Y en el terreno de las satisfacciones, se muestra orgulloso de haber podido “redoblar esfuerzos” a nivel interno y conseguir del trabajo en equipo más “más dedicación y polivalencia”. También apunta que el sindicato ha mantenido las cifras de afiliación y el éxito en las elecciones “de todos los sectores”.