Las aduanas podrán ejercer su labor de forma más rápida y eficaz gracias a un procedimiento simplificado que permitirá la destrucción de los bienes confiscados sin necesidad de una orden judicial, con tal de que el titular del ‘copyright’ esté de acuerdo y el importador no se oponga. También se incluye un procedimiento especial para los pequeños envíos de hasta tres kilos que acelerará la destrucción de mercancías falsificadas. La normativa aprobada por el Europarlamento establece un plazo de 10 días para que el importador reclame antes de que el producto sea destruido.
Este refuerzo a las fronteras viene a respaldar los principios de la directiva sobre medicamentos falsificados, aprobada hace dos años por el Ejecutivo europeo. En ella se establece que solo las farmacias registradas y reconocidas por las autoridades competentes de los 27 pueden vender fármacos a través de internet en el mercado común. A nivel general, la Unión Europea calcula que la piratería y la falsificación de productos suponen a las empresas unas pérdidas de 250.000 millones de euros cada año.