Al comienzo de esta legislatura, el Ejecutivo del PP decidió no pasar por alto el desajuste en el extinto Ministerio de Ciencia e Innovación, que alcanzó a duras penas una ejecución presupuestaria del 75 por ciento durante sus años de existencia, y lo esgrimió como uno de los principales argumentos (además de la precaria situación económica) para el duro ajuste del Gobierno en I+D en 2012.
Con la desaparición del departamento dirigido por Cristina Garmendia se ha reducido el impacto de la no ejecución de los presupuestos en Ciencia, aunque el problema continúa reflejándose, a menor escala, en algunos de los OPI sanitarios ahora dependientes del Ministerio de Economía y Competitividad.
Entre el 18 y el 37% de la asignación a los Ciber se quedó sin gastar
Varios Centros de Investigación Biomédica en Red (Ciber) adjuntos al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), como el Ciber de Enfermedades Neurodegenerativas (con 8,3 millones de presupuesto) o el Ciber de Salud Mental (4,1 millones) han dejado uno de cada tres euros de su asignación sin gastar (70 y 63% de ejecución, respectivamente). El BOE también ha publicado las cuentas anuales del Ciber de Enfermedades Raras, que con 8,4 millones asignados, solo ha gastado 5,8 millones (82% de ejecución).
El ISCIII hace los deberes y guarda remanentes para ajustes venideros
Hasta ahora el único que sale de esta dinámica es el propio ISCIII, que alcanzó en 2011 una ejecución del 97 por ciento de su presupuesto de 300 millones de euros. Además, según fuentes de este organismo consultadas por Redacción Médica, el importante ajuste en los gastos y el cobro de pagos atrasados correspondientes a 2010 ha dejado importantes remanentes en la tesorería del ISCIII para afrontar “tiempos difíciles” que estén por venir.
Pérdidas para el Real Patronato sobre Discapacidad
Unas cuentas saneadas de las que no puede presumir otro organismo, ya no investigador sanitario, pero sí dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: el Real Patronato sobre Discapacidad, que con un presupuesto de 2,4 millones de euros arrojó unas pérdidas superiores a los 400.000 euros en el pasado ejercicio (un 14% de sobreejecución presupuestaria).