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Lo que parece claro es que desde entonces no solo no se ha contenido, sino que no ha parado de crecer. Fuentes de Fenin han asegurado a Redacción Médica que la deuda acumulada a 31 de agosto es de 2.055 millones, es decir, casi 700 millones más que en mayo. Por su parte, Farmaindustria explica que todavía no ha actualizado la cifra, pero todo indica, en función del crecimiento de la deuda con Fenin, que también supera con creces esos 1.500 millones de junio.

Fuentes de ambas patronales han señalado a Redacción Médica que las negociaciones con los gestores públicos “son una constante”, pero, aun con eso, el tono de preocupación es significativo. Jordi Ramentol, presidente de Farmaindustria, ha asegurado que confía en que el problema se pueda solucionar “como mínimo en parte” durante lo que resta de año y mediante el remanente del presupuesto extraordinario para abordar facturas impagadas, es decir, del Plan de Pago a Proveedores. Sin embargo, para que esto fuera posible sería necesario que las autonomías se sumaran a la política de pago de deuda vencida, según declaraciones de Ramentol recogidas por Europa Press.

El problema, además, cuenta con una derivada. Según ha podido saber Redacción Médica, aún quedan facturas sin cobrar de 2011, que podrían corresponder a operaciones con fecha en los meses de noviembre o diciembre del pasado año. En este sentido, desde Fenin se sitúa esta deuda en 345 millones, lo que sumado a lo que acumulado en los meses transcurridos de 2012 eleva la cifra, solo con la industria de tecnología sanitaria, a 2.400 millones. Por tanto, la previsión de deuda con ambos sectores en estos momentos superaría los 4.000 millones holgadamente. En todo caso, Ramentol ha explicado que el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, es muy sensible a esta cuestión y está trabajando junto a ambas patronales para resolver la situación, aunque la raíz del problema es, en esencia, que no hay dinero.