Hasta ahora el abordaje de los trastornos mentales y las adicciones se hacía de manera independiente. En este punto, Szerman sugiere que “es necesario repensar la patología dual y comprender las adicciones desde un nuevo paradigma científico, centrado en el individuo y no en las sustancias”, aunque avanza que hay un paso previo: “tratar la patología dual es, en primer lugar, ser conscientes de su existencia, y lamentablemente esto no es generalizado”.
A pesar de la idoneidad de los tratamientos utilizados, se ha señalado que existen algunas dificultades asociadas a la amplia heterogeneidad de los pacientes en cuanto al diagnóstico, la falta de formación de los profesionales entrenados en esta patología, los elevados costes terapéuticos y los escasos dispositivos específicos para su tratamiento. Este nuevo escenario ha llevado a la Sociedad Española de Patología Dual a reclamar la integración de la red de Salud Mental y la de Adicciones en el Sistema Nacional de Salud y a incorporar el tratamiento de los pacientes en las unidades de desintoxicación. “El desafío asistencial de los sistemas sanitarios viene motivado por la existencia de dos redes clínicas de tratamiento: la de drogas y la de salud mental, y un único enfermo con patología dual”, explica el presidente de la SEPD. “Estas acciones no suponen un aumento de los recursos destinados ni de los costes asociados, si no una transformación de los ya existentes y dotarlos de mayor eficacia. Algo que sin duda, supondría un ahorro”.