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En concreto, los pliegos publicados por el Ministerio especifican un presupuesto máximo de 25.080.000 euros para la adquisición de 5.225.000 de dosis divididas en dos lotes: uno de vacunas de la gripe normal, y otro de vacunas adyuvadas (para grupos específicos de riesgo), a un precio de licitación de 4,8 euros por dosis, para ambas (el año pasado se pagó 4,5 euros/dosis por la normal y 5,9 euros/dosis por la adyuvada), tal y como adelantó este diario el pasado 3 de abril.

Según fuentes consultadas por Redacción Médica, Sanidad ha decidido “tirar por la calle de enmedio” y ofrecer a los laboratorios un “jumbo”, es decir, una oferta en la que se pone el mismo precio a productos de primera y última generación de un mismo grupo terapéutico, obligando a vender el medicamento más innovador y con más indicaciones al mismo precio que el “peor” de su familia.

El ahorro estimado por el Ministerio para las 14 comunidades que se han adherido a la central este año es de 6,27 millones de euros. Pero no son solo los precios lo que ha molestado a la industria farmacéutica, la falta de información oficial, la tardanza con la que se han publicado las condiciones, “aprobadas sin consultar a los laboratorios”, y las cláusulas “abusivas” han contribuido a caldear, aún más, la relación entre Gobierno y las farmacéuticas.

Una de estas cláusulas obliga a los productores y distribuidores de vacunas a entregar la mayor parte de las dosis adjudicadas entre el 15 y el 30 de septiembre, un plazo “prácticamente imposible” de cumplir debido a la complejidad de fabricación de las vacunas escogidas para la temporada 2012-2013, con cepas nuevas y modelos de producción diferentes. En este contexto, los laboratorios adjudicatarios tendrán “serios problemas” para cumplir el contrato e, incluso, no descartan que haya desabastecimiento de vacunas el próximo invierno.