Según un comunicado de la entidad, dichas atribuciones han crecido hasta convertirse en "una práctica habitual promovida desde la Administración", que "incentiva y presiona" al personal de enfermería para que gestione la demanda médica, incluso motivando económicamente la resolución de casos sin consultar al médico. En la carta, el sindicato ha puntualizado que no se trata de "cuestionar" el trabajo de la enfermería ni de negar la necesaria coordinación entre profesionales sanitarios. Asimismo, MC denuncia la "perversión" del programa informático 'e-Cap', que utilizan los doctores de atención primaria del Institut Català de la Salut (ICS) para gestionar las historias clínicas electrónicas, ya que permite suplantar la identidad del médico sin el previo consentimiento a delegar la asistencia.
Cualquier error en la gestión de dichos procesos podría comportar responsabilidades jurídicas imputables al médico que desconoce la asistencia efectuada en su nombre, ha explicado MC. Por ello, el sindicato considera "imprescindible" que la Administración despliegue normativamente la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos de 2006 para dotar de mayores responsabilidades a la enfermería sin recorrer a la delegación de competencias que pueden suponer problemas jurídicos, tanto para los médicos como los enfermeros, sobre todo si se contradice la LOPS.