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Muy a su pesar, el presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), José María Lailla, atiende a la prensa para hablar del informe que la entidad ha enviado al Ministerio de Sanidad. Lamenta que sus conclusiones se hayan “filtrado” a un diario generalista y recalca que el objetivo de la SEGO es “la evidencia científica, no los argumentos legales ni ideológicos”. En declaraciones a Redacción Médica, Lailla ha querido dejar claro que la SEGO no ha hecho público dicho informe, ya que considera que “no es correcto” hacerlo ni tampoco “valorarlo”, si bien apunta que desde que el Ministerio de Sanidad le pidió su asesoramiento, la junta directiva se puso en contacto con la Sociedad Española de Contracepción (SEC), “rama de la SEGO y los que mejor conocen el tema”. Tras recibir el documento de consenso elaborado por la SEC, la SEGO lo ratificó y fue dicha valoración, “de evidencia científica”, la que ha llegado a las manos de Mato.

En la línea de Lailla, fuentes de la OMC no consideran oportuno realizar ninguna “valoración pública” sobre el tema.

Los informes

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha anunciado en su intervención en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Senado que ya tiene los tres informes en su poder, calificándolos de "no concluyentes y no coincidentes". Así que para resolver si la píldora poscoital necesita o no prescripción médica acudirá a las recomendaciones del Consejo Asesor de Sanidad, de próxima constitución. "Me guiaré por criterios científicos y médicos, no por prejuicios ideológicos", ha resaltado.