Además, en 2012, se pretenden implantar en la Europa de los 27 nuevos controles sobre productos derivados, como los cigarrillos electrónicos, así como restringir la venta de cigarrillos mentolados, con sabor a vainilla y fresa, muy populares entre los jóvenes europeos. Según el comisario Dalli, “los cigarrillos ‘slim’ y los paquetes con colores llamativos son herramientas de marketing que hacen mucho más fácil iniciarse en el hábito tabáquico a edades tempranas”. “Necesitamos tomar medidas ahora para hacer el tabaco menos atractivo, en particular para la gente joven, y asegurarse de que la población sepa lo que el tabaco le hace a su salud”, ha señalado Dalli.
En esta misma línea, la Comisión Europea pretende restringir la incorporación de aditivos en el tabaco y regular la venta de cigarrillos de forma más estricta, con el fin de limitar la exposición comercial de los menores a los productos del tabaco. “Los agricultores necesitan proteger sus plantaciones y la industria del tabaco proteger su negocio, pero los responsables de las políticas de Salud Pública en Europa deben proteger la salud de los ciudadanos. Las pérdidas económicas deben medirse en costes de enfermedad y de vidas humanas, más de 650.000 cada año en Europa, más que los habitantes de Malta o Luxemburgo”, ha argumentado el comisario de Sanidad y Consumo.