Según ha explicado el secretario general de la sociedad científica, Alfredo Bohórquez, “es necesaria una buena coordinación sociosanitaria” para mejorar la calidad de vida de los mayores. Este es uno de los puntos en los que se quiere trabajar activamente, y para ello se propone desarrollar el Observatorio del Buen Trato al Mayor, que recoja los protocolos de actuación, y la elaboración del Libro Blanco de la Coordinación Sanitaria.
Uno de los aspectos en los que se ha incidido es en la necesidad de formación de personal especializado. Cada año, los hospitales españoles forman de media 60 profesionales geriatras. Un número que no parece suficiente. "En la actualidad ejercen entre 350 y 400" profesionales en el sistema sanitario público, ha señalado Gil, pero son necesarios más, "al menos 800", según una estimación aproximada.
Por su parte, el vicepresidente de la SEGG, José Antonio Serra, ha recalcado que la asistencia que se presta no es todo lo buena que podría ser. Así, es destacable que Andalucía no cuente con geriatras en la red pública, o que en País Vasco y Valencia su presencia sea casi testimonial. Frente a ellas, Madrid, Cataluña o Castilla-La Mancha, donde la atención geriátrica está más desarrollada.
Por tanto, el objetivo es “conseguir centros específicos en el sistema público con personal formado para tratar a los mayores”, ha señalado Serra, que ha apuntado la necesidad de acercarse a las administraciones públicas para abordar este problema, pero también a otras sociedades científicas que pueden colaborar en la mejora de la atención a los mayores. Asimismo ha incluido entre las necesidades una mejora de la organización y la coordinación de la propia SEGG.